24/10/2019
Hoy en la Fiesta de San Rafael Arcángel ponemos la mirada en una problemática actual y muy común que es la falta de Amor.
Esto es evidente, por lo regular las publicaciones que tienen que ver con matrimonio cristiano y relaciones amorosas tienen gran impacto; mucho más que aquellas en las que se habla de penitencia y mortificación.
Me llama la atención que incluso entre los contactos que tengo que son de Misa tradicional o ateos postean por igual cosas sobre "mándame una así Dios mío"; "Un caballero así merezco"; "¿Por qué no tengo novi@"; y Miles de memes de "Yo en el Amor". O bien, pleitos maritales de parejas que ya no se soportan o la evasión de discusiones para convivir en una parodia de lo que es la paz.
Este fenómeno me despierta la necesidad que tenemos de ser purificados en el Amor tal y como San Rafael Arcángel hizo con Tobías y Sara. Porque a Tobías le sana la mirada para que mire a su mujer bajo la luz de Dios, como un don inmerecido de Dios y a Sara la libra del Demonio de la lujuria y de la vanidad para poder amar en libertad.
Así que San Rafael arcángel es realmente la medicina de Dios que necesita el mundo, la medicina que nos cure y purifique nuestro amor. Que no andemos buscando mujeres u hombres para remediar una carencia o vacío afectivo; que toque nuestra alma y así el único Amor que busquemos sea el Amor inconmensurable de Dios y dejar que sea Él, a través de San Rafael, que nos guíe; pero sobretodo que purifique nuestro amor; porque el amor humano se acaba y se agota; pero el Amor de Dios es eterno.
Si Dios nos conduce a un varón o a una mujer, debe ser para amarle con Amor de Dios; no solo con amor humano y solo Dios a través de San Rafael lo podrá purificar de esa forma tan dichosa.