23/01/2026
Cuando pensamos en Jesús, a veces lo imaginamos distante…
perfecto, intocable, inalcanzable.
Pero la verdad es que Él vivió como nosotros.
Trabajó con sus manos.
Sintió el cansancio del día.
Conoció el dolor del rechazo.
Y aprendió a confiar en el Padre en medio de todo.
Así que si hoy estás cansado, cargado o confundido…
acércate con confianza.
Jesús sabe cómo te sientes. Y aun así, te ama.