26/05/2026
La falta de Fe detuvo al Pueblo de Israel de entrar a su Tierra Prometida.
Cuando Dios libero al Pueblo de Israel lo hizo con poder, milagros y prodigios. A decir verdad, aquella generación vio cosas que muy pocos de nosotros hoy hemos visto. No obstante, eso no basto para creer en lo que Dios les quería dar.
En cambio, prefirieron no solo no creer sino blasfemar contra Dios en medio del desierto. Y ese acto basto para que JAMÁS vieran la Tierra Prometida.
La consigna es la siguiente: Si hoy creemos, veremos la Mano del Señor a nuestro favor; si no queremos creer, pasaremos cuarenta años dando vueltas en el desierto.