07/01/2024
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«Las dos madres de Elegba.»
Signo rigente: IRETE OTURA
Oya, al tener a Elegba, lo trajo a este mundo ma***to por Araonu en la tierra de Mayiero. Esta tierra, a su vez, estaba maldita, y solo crecían allí las plantas Ewe Koko.
A los siete días de ver cómo estaba Elegba, Oya se alarmó y huyó hacia la tierra Oyo Yoni, donde vivía Orunmila. Después de otros siete días, al ver que Elegba no era normal, ella lo llevó ante Orunmila. Este le informó que la enfermedad provenía de su sangre. Al escuchar esto, Oya se disgustó y se fue de la casa antes de que Orunmila terminara de hablar. Dejó a Elegba en las cuatro esquinas, pero él, al verse solo, salió caminando y se perdió, llegando a la tierra Mofeni, donde vivía Obatala, quien cuidaba de Oggun y Oshosi.
Al ver a Elegba en ese estado, Oggun lo llevó a donde estaba Obatala. Este último comenzó a examinarlo y notó que Elegba solo sabía reírse y encorvarse, concluyendo que era un fenómeno. Decidió enviar a buscar a Orunmila en la tierra Oyo Yoni.
Orunmila y Oshosi se dirigieron hacia Obatala. Al ver a Elegba, Orunmila identificó que era hijo de Oya y se preguntó qué hacía allí. Después de examinarlo, indicó que los problemas de Elegba eran fenómenos y sugirió buscar hojas de Ewe Koko para alimentarlo a la sombra con una etu, un poco de tierra de su lugar de nacimiento y una vela. También propuso hacer un ebbo y ofrecerle Eyerbale ni Akuko Keke Meta. Además, recomendó bañarlo con Ewe del Oparaldo y Añamu.
Obatala preparó todo lo necesario, Orunmila realizó el Oparaldo y mandó a buscar una ota de la calle, otra de Ibu y otra de Inle Nibe. Luego, llamó a Oggun para limpiar a Elegba con las adie. Le entregó una botella de Oñi con estas adie meyi y le indicó llevarlas a la tierra Mayire y soltarlas allí. Oya, con hambre, se comió las adie y tiró las cabezas; Oggun las recogió y se las llevó a Orunmila.
Oya, preocupada, buscaba a Elegba y, tras nueve días, se detuvo llorando, clamando a Olodumare y se dirigió a la única tierra que le faltaba por visitar: la tierra de Obatala.
Mientras tanto, Orunmila y Obatala realizaron el ebbo para Elegba, y en siete días, este ya estaba recuperado. Cuando Oya llegó a la tierra de Obatala, encontró a Elegba jugando con Oggun y Oshosi. Lo llamó, pero él le respondió que su madre era Oshanla. Oya fue hacia Oshanla, se postró ante él, pidió perdón y suplicó que le devolviera a su hijo, cantándole:
"Irete s**a oshe lona iya ashe lona oddupue iya ashe lona."
Elegba intercedió entre las dos y declaró tener dos madres, luego huyó. Oshanla bendijo a Oya y dijo a Elegba que haría bien y mal. "To iban eshu."
ASHE BENDICIONES PARA TODOS