17/06/2024
En este mes en el que se celebra el Día del Padre, te invitamos a reflexionar en las cosas positivas de un buen papá, como su sabiduría, su guía y su mano que ayuda y provee. Pero, además, debemos considerar el amor de Dios nuestro Padre, quien entregó a su único Hijo, Jesucristo, para que pudiéramos ser salvos a través de Él. En la vida y sacrificio de Jesús, los padres pueden también encontrar el ejemplo supremo de la vocación misma de la paternidad.
Muchas personas tienen dificultad para ver a Dios como un padre amoroso, porque sus propios padres estuvieron emocional o físicamente ausentes o, inclusoalgunos abusaron de ellos. Algunos imaginan a Dios como una entidad enojada que está esperando para condenar y hacer llover fuego y azufre sobre la gente.
Sin embargo, la Biblia nos brinda la imagen correcta y más precisa de Dios el Padre; Aquel que se preocupa profundamente por nosotros cuando estamos heridos, y solo desea lo mejor para nuestra vida.
De manera especial, debemos ser intencionales en demostrar gratitud por nuestros padres –por nacimiento o adopción–. Y si no tuvimos un papá, por aquellas figuras paternas que Dios puso en nuestro camino, y que nos aman y nos apoyan a lo largo de la vida.
Tampoco olvidemos a nuestros líderes espirituales, quienes asumen el rol paternal de guiarnos a través de su función pastoral. Y, sobre todo, agradezcamos y celebremos a Dios nuestro Padre, quien siempre nos enseña a través de Su Palabra, y nos concede Su amor inagotable en toda circunstancia. Les amamos y bendecimos