26/05/2026
Hoy la Iglesia celebra la Memoria Obligatoria de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia. Esta celebración, instituida por el Papa Francisco en el año 2018 para celebrarse cada lunes después de Pentecostés, nos recuerda una verdad profundamente hermosa: María no solamente es la Madre de Jesús, sino también Madre de todos nosotros.
En el momento de la cruz, cuando Jesús dijo: “Ahí tienes a tu madre”, nos entregó a María como un regalo para nuestra vida. Y desde entonces, ella acompaña a la Iglesia con amor, ternura y cercanía de madre.
María no viene a ocupar el lugar de Cristo; al contrario, ella siempre nos conduce hacia Él. Su vida entera fue un sí generoso a Dios, y por eso se convierte también en ejemplo de fe, humildad y fidelidad para cada creyente.
En un mundo donde muchas veces nos sentimos cansados, heridos o solos, María sigue siendo la madre que escucha, consuela y sostiene nuestra esperanza. Mirarla a ella es recordar que Dios nunca abandona a sus hijos.
Que esta celebración nos anime a acercarnos más a la Virgen María y, de su mano, caminar siempre hacia Jesús.