31/05/2026
La Santísima Trinidad es el misterio central de nuestra fe: un solo Dios en tres Personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
No creemos en tres dioses, sino en un único Dios verdadero que existe eternamente como comunión perfecta de amor. El Padre crea, el Hijo nos salva y el Espíritu Santo nos santifica; no actúan por separado, sino unidos en una misma voluntad y un mismo amor.
Aunque nuestra inteligencia nunca podrá comprender plenamente este misterio, Dios ha querido revelarse así para que podamos conocerlo y entrar en relación con Él.
Cada vez que hacemos la señal de la cruz, comenzamos una oración o participamos en los sacramentos, proclamamos nuestra fe en la Santísima Trinidad.
«Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.» (Mateo 28,19)
En esta solemnidad, demos gloria al Padre que nos creó, al Hijo que nos redimió y al Espíritu Santo que nos guía cada día.
Un solo Dios. Tres Personas. Un mismo amor.