27/01/2026
Este tema a muchos no les gusta,pero si no amamos al prójimo y no estimamos el llamado de un hombre puesto por Dios, no es celo espiritual: es rebeldía del corazón.
No es idolatrar al pastor.
Es reconocer el orden que Dios establece.
Para algunos, el “verdadero pastor” es el único que:
- No puede enfermarse, porque “debe tener fe”.
- No puede cansarse, porque “ese es su llamado”.
- No puede desanimarse, porque “él debe animar”.
- No puede equivocarse, porque “es el pastor”.
- No puede decir no, porque “la obra es primero”.
- No puede descansar, porque “Dios no descansa”.
- No puede ser tratado como hermano, solo como servidor.
Pero la Palabra nos recuerda que: “El obrero es digno de su salario” y también de consideración, respeto y oración.
El pastor es llamado por Dios,
pero sigue siendo hombre.
Tiene fe, pero también tiene cuerpo.
Tiene autoridad espiritual, pero también alma que siente.
Honrar el llamado no es idolatría.
Idolatría es exigirle al hombre
lo que solo Cristo, el Buen Pastor, puede cumplir.
Porque cuando la iglesia ama, ora y cuida, el pastor sirve con gozo, y Dios es glorificado.
Autor desconocido.