23/05/2026
Dios te amó tanto que, al verte herido y lastimado, tuvo compasión de ti. Por eso envió a su Hijo, Jesucristo, para llevarte al mejor refugio de todos: ¡Su casa de amor, gracia y misericordia!
Así como el buen samaritano extendió su mano al necesitado, hoy nosotros también somos llamados a amar, servir y dar con generosidad aquello que por gracia hemos recibido: ese amor sobrenatural que transforma vidas.
Pastora .funes