07/11/2020
Todo lugar que compartimos con Dios y con nuestro ser amado constituye el mundo para nosotros.
“Más valen dos que uno, pues trabajando unidos les va mejor a ambos. Si uno cae, el otro lo levanta. En cambio, al que está solo le va muy mal cuando cae porque no hay quien lo ayude. Si dos se acuestan juntos, se darán calor, pero si alguien duerme solo, no habrá quién lo caliente. Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor. Es que la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente” (Eclesiástico, 4:9-12). ¡Gracias por estar junto a mí!
Hay cosas que están más allá del poder de las palabras: por eso Dios inventó el
“A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra” (Isaías, 43.4).
El amor más fuerte es aquel que se basa en el El amor más fuerte es aquel que se basa en el amor a Dios por encima del de tu pareja.
“Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente” (1 Juan, 4:12).
Amándonos y amando a Dios tengo la respuesta a cada difícil problema que me ha tocado enfrentar en la vida.