Catolicos Conozcamos Nuestra Fe

Catolicos Conozcamos Nuestra Fe Jamás se debe dejar de decir la verdad aun acosta de provocar escándalos
SAN ANTONIO DE PADUA

José Antonio Laico Católico

Evangelio de Hoy  Domingo 26 de Abril de 2026, Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10En aquel tiempo, dijo ...
26/04/2026

Evangelio de Hoy
Domingo 26 de Abril de 2026,

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10

En aquel tiempo, dijo Jesús:

«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.

Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.

El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

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Evangelio del DiaDomingo 19 de Abril de 2026,Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35Aquel mismo día (el pr...
19/04/2026

Evangelio del Dia
Domingo 19 de Abril de 2026,

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35

Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Él les dijo:
«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».

Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
«Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».

Él les dijo:
«¿Qué?».

Ellos le contestaron:
«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».

Entonces él les dijo:
«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».

Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.

Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».

Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.

Pero él desapareció de su vista.

Y se dijeron el uno al otro:
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».

Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».

Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Palabra del Señor

𝗘𝗩𝗔𝗡𝗚𝗘𝗟𝗜𝗢 𝗗𝗘𝗟 𝗗𝗜𝗔𝗗𝗢𝗠𝗜𝗡𝗚𝗢 12 𝗗𝗘 𝗠𝗔𝗥𝗭𝗢 𝗗𝗘 2026𝗜𝗜 𝗗𝗢𝗠𝗜𝗡𝗚𝗢 𝗗𝗘 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔𝗟𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗼 𝗘𝘃𝗮𝗻𝗴𝗲𝗹𝗶𝗼𝘀𝗲𝗴𝘂𝗻 𝗦𝗮𝗻 𝗝𝘂𝗮𝗻 20, 19-31Al an...
12/04/2026

𝗘𝗩𝗔𝗡𝗚𝗘𝗟𝗜𝗢 𝗗𝗘𝗟 𝗗𝗜𝗔
𝗗𝗢𝗠𝗜𝗡𝗚𝗢 12 𝗗𝗘 𝗠𝗔𝗥𝗭𝗢 𝗗𝗘 2026
𝗜𝗜 𝗗𝗢𝗠𝗜𝗡𝗚𝗢 𝗗𝗘 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔

𝗟𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗼 𝗘𝘃𝗮𝗻𝗴𝗲𝗹𝗶𝗼
𝘀𝗲𝗴𝘂𝗻 𝗦𝗮𝗻 𝗝𝘂𝗮𝗻 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».

Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor».

Pero él les contestó:
«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».

A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros».

Luego dijo a Tomás:
«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente».

Contestó Tomás:
«Señor mío y Dios mío!».

Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».

Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor

𝗟𝗔 𝗖𝗔𝗨𝗥𝗘𝗦𝗠𝗔 𝗬 𝗦𝗘𝗠𝗔𝗡𝗔 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗔 𝗘𝗦 𝗨𝗡 𝗧𝗜𝗘𝗠𝗣𝗢 𝗗𝗘 𝗥𝗘𝗙𝗟𝗘𝗫𝗜𝗢𝗡 𝗬 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗧𝗜𝗘𝗠𝗣𝗢 𝗗𝗘 𝗗𝗜𝗩𝗘𝗥𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗡𝗜 𝗗𝗘 𝗩𝗔𝗖𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦La Semana Santa es el...
07/04/2026

𝗟𝗔 𝗖𝗔𝗨𝗥𝗘𝗦𝗠𝗔 𝗬 𝗦𝗘𝗠𝗔𝗡𝗔 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗔 𝗘𝗦 𝗨𝗡 𝗧𝗜𝗘𝗠𝗣𝗢 𝗗𝗘 𝗥𝗘𝗙𝗟𝗘𝗫𝗜𝗢𝗡 𝗬 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗧𝗜𝗘𝗠𝗣𝗢 𝗗𝗘 𝗗𝗜𝗩𝗘𝗥𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗡𝗜 𝗗𝗘 𝗩𝗔𝗖𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦

La Semana Santa es el tiempo litúrgico más importante para la Iglesia Católica, en el cual se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Abarca desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, representando la entrega de amor de Dios al enviar a su Hijo para la propiciación de los pecados de la humanidad, según el Catecismo.

El Catecismo de la Iglesia Católica no. 604 nos dice:

Al entregar a su Hijo por nuestros pecados, Dios manifiesta que su designio sobre nosotros es un designio de amor benevolente que precede a todo mérito por nuestra parte: "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados". "La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros".

La Semana Santa es un tiempo sagrado de recogimiento y renovación interior que invita a reflexionar sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Más allá de la tradición, es una pausa para fortalecer la fe, cultivar la esperanza, valorar el amor incondicional y reconectar con lo espiritual en familia

𝗟𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮 𝘀𝗮𝗻𝘁𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗶𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗽𝗹𝗮𝘆𝗮
La iglesia nos invita a reflexionar sobre el sacrificio de nuestro señor jesucristo en la cruz del calvario. La iglesia no manda ir en la playa en semana santa y los que van a la playa llegan por soberbia y hacen cosas que la iglesia no manda, todo lo que sucede en la playa después de la semana santa no es culpa de la iglesia ni de la semana santa ..

05/04/2026
Evangelio de Hoy Domimgo 5 de Abril de 2026, Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9El primer día de la seman...
05/04/2026

Evangelio de Hoy
Domimgo 5 de Abril de 2026,

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los mu***os.

Palabra del Señor

𝗦𝗔𝗕𝗔𝗗𝗢 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗢 𝗬 𝗟𝗔 𝗩𝗜𝗚𝗜𝗟𝗜𝗔 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔𝗟El Sábado Santo y el significado de la Vigilia PascualHoy Sábado Santo y la Iglesia Cat...
04/04/2026

𝗦𝗔𝗕𝗔𝗗𝗢 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗢 𝗬 𝗟𝗔 𝗩𝗜𝗚𝗜𝗟𝗜𝗔 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔𝗟

El Sábado Santo y el significado de la Vigilia Pascual

Hoy Sábado Santo y la Iglesia Católica, después de haber conmemorado la Pasión y Muerte del Señor, se prepara para celebrar a Jesús Resucitado. La mayor de esas celebraciones es la Vigilia Pascual.

Según la Enciclopedia Católica, el Sábado Santo marca el final del tiempo “de Cuaresma y penitencia y el principio del tiempo Pascual, que es uno de regocijo”. En ese sentido, estos son los tres grandes significados de esta celebración tan importante:

𝗦𝗔𝗕𝗔𝗗𝗢 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗢 𝗗𝗨𝗘𝗟𝗢 𝗧𝗥𝗔𝗡𝗦𝗙𝗢𝗥𝗠𝗔𝗗𝗢 𝗘𝗡 𝗘𝗦𝗣𝗘𝗥𝗔𝗡𝗭𝗔
Las primeras horas del día están marcadas por un espíritu de duelo, que prolonga el ambiente de silencio y meditación de la víspera. Son horas de espera en las que los católicos recuerdan que Jesús fue colocado en el sepulcro y después “descendió a los infiernos”.

Ciertamente son horas de espera, pero no de soledad. La Madre de Dios, María, acompaña a sus hijos en este trance, en el que Dios parece ausente. La Virgen permanece firme al lado de la tumba de su Hijo, fortaleciendo la fe, la confianza y la esperanza de todos sus hijos.

𝗟𝗨𝗭 𝗤𝗨𝗘 𝗔𝗟𝗘𝗝𝗔 𝗟𝗔𝗦 𝗧𝗜𝗡𝗜𝗘𝗕𝗟𝗔𝗦
Más tarde, entrada la noche, tiene lugar la celebración eucarística más especial del año litúrgico: la Vigilia Pascual, 'la liturgia de las liturgias', 'la Misa entre las misas', en la que se celebra la noche bendita en la que Jesús resucitó y coronó su obra de salvación.

La Vigilia Pascual es la celebración por excelencia de la victoria definitiva de Cristo sobre el mal, el pecado y la muerte.

𝗩𝗜𝗚𝗜𝗟𝗜𝗔 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔𝗟 𝗖𝗘𝗟𝗘𝗕𝗥𝗔𝗡𝗗𝗢 𝗟𝗔 𝗩𝗜𝗖𝗧𝗢𝗥𝗜𝗔 𝗗𝗘 𝗡𝗨𝗘𝗦𝗧𝗥𝗢 𝗗𝗜𝗢𝗦
Durante la Vigilia Pascual se realizan tres símbolos importantes. El primero es la celebración de la luz o del fuego. El sacerdote bendice la fogata ardiente ubicada fuera del templo y, tomando fuego de esta, enciende el cirio pascual, símbolo de Cristo. La luz del cirio acaba con la oscuridad.

El segundo se da en la celebración dentro del templo. Allí se entona el Pregón Pascual, poema del siglo IV que proclama el cumplimiento de todas las promesas en Cristo, quien recibe la gloria y el honor para siempre.

La Liturgia de la Palabra se articula en una secuencia de siete lecturas en las que se recuerda la historia de la salvación, desde la Creación del mundo hasta la Resurrección del Señor.

𝗘𝗟 𝗦𝗜𝗚𝗡𝗜𝗙𝗜𝗖𝗔𝗗𝗢 𝗗𝗘 𝗖𝗔𝗗𝗔 𝗦𝗜𝗠𝗕𝗢𝗟𝗢 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗜𝗥𝗜𝗢 𝗣𝗔𝗦𝗖𝗨𝗔𝗟🕯️

Desde los primeros siglos del cristianismo, el Cirio Pascual es uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia del Sábado Santo y de todo el Tiempo Pascual. En la noche del Sábado Santo los sacerdotes que celebran la Misa de la Vigilia lo encienden como símbolo de Cristo Resucitado.

1. Luz: Representa a Cristo resucitado que es “luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo” y que disipa la oscuridad a causa del pecado y sus consecuencias.

2. Llama o fuego: El gesto del sacerdote de compartir con los fieles la llama del Cirio Pascual en la Vigilia del Sábado Santo simboliza la fe que todos recibimos y compartimos.

3. Cruz: Es siempre el símbolo central. Representa el camino que hay que tomar para llegar al Padre, como Cristo nos enseñó.

4. Clavos: Son cinco granos de incienso, usualmente de color rojo, que son incrustados en el cirio y representan las cinco llagas de Jesús: los tres clavos que le atravesaron las manos y los pies, la lanza clavada al costado derecho del torso y las espinas sobre su cabeza.

5. Alfa y Omega: Las letras A (alfa) y Ω (omega), la primera y la última del alfabeto griego, indican que la Pascua de Cristo, principio y fin del tiempo y de la eternidad, es ocasión para recibir esa fuerza siempre nueva que proviene de Dios, en el año concreto que nos toca vivir.

6. Año: El año actual simboliza a Dios en el presente, como Amo y Señor de toda la eternidad.

7. Cordero: Cristo es representado mediante la figura de un cordero, símbolo de mansedumbre. Dios gobierna el universo, pero lo hace con misericordia. Por eso su justicia es capaz de salvar realmente. Su poder radica en el amor.

𝗦𝗢𝗕𝗥𝗘 𝗟𝗔 𝗠𝗨𝗘𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗝𝗘𝗦𝗨𝗦𝗟𝗔 𝗛𝗢𝗥𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗠𝗨𝗘𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗢Según el evangelio de San Marcos 15, 25: Jesús fue crucificado en ...
04/04/2026

𝗦𝗢𝗕𝗥𝗘 𝗟𝗔 𝗠𝗨𝗘𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗝𝗘𝗦𝗨𝗦

𝗟𝗔 𝗛𝗢𝗥𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗠𝗨𝗘𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗢
Según el evangelio de San Marcos 15, 25: Jesús fue crucificado en la mañana del viernes, con los relatos indicando la hora tercera, que corresponde a las 9:00 a.m.

San Mateo 27, 45-50: Menciona la oscuridad desde la hora sexta (12 p.m.) y la muerte cerca de la hora novena (3 p.m.).

San Marcos 15, 33-37: Indica explícitamente que Jesús exhaló su último suspiro a la "hora novena".

San Lucas 23, 44-46: Confirma la oscuridad y la hora novena.

Tal como vemos a través de las sagradas escrituras, Jesús murió a la hora novena, lo que corresponde aproximadamente a las 3:00 p.m. (tarde). Antes de expirar, hubo oscuridad en la tierra desde la hora sexta (mediodía) hasta la novena.

𝗘𝗟 𝗗𝗜𝗔 𝗤𝗨𝗘 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗢 𝗠𝗨𝗥𝗜𝗢
Según el evangelio de San Marcos 15, 42: Jesús murió el día de la Preparación, que es la víspera del sábado (el día antes del reposo semanal). Esto sitúa su muerte en un viernes por la tarde, poco antes de que comenzara el descanso del sábado al anochecer.

O "día de la preparación" (Juan 19:14, 31). Según la tradición cristiana mayoritaria y el relato bíblico, esto sitúa la crucifixión un viernes.

Las mujeres prepararon especias y descansaron el sábado, como dice Lucas 23:56, lo que confirma que murió el día anterior al sábado de reposo semanal

La mayoría de los estudios bíblicos y cronológicos sitúan la muerte de Jesús en la tarde del 14 de Nisán del calendario hebreo, correspondiente a un viernes en el año 30 o 33 d.C.. En esta fecha, Jesús murió como el verdadero «cordero pascual» al mismo tiempo que se sacrificaban los corderos para la Pascua.

Según la ley judía, el 14 de Nisán es el día de preparación para la Pascua. El día bíblico comenzaba al atardecer, por lo que la última cena ocurrió la noche del 14, y su muerte por la tarde del mismo día, antes del inicio del 15 de Nisán.

𝗟𝗢𝗦 𝗧𝗥𝗘𝗦 𝗗𝗜𝗔𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗠𝗨𝗘𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗢

A través de las sagradas escrituras sabemos que Cristo murió y resucitó al tercer día, murió un viernes y resucitó un Domingo el primer día de la semana.

Muchos dicen que si cristo murió el viernes y resucitó el Domingo primer día de la semana entonces, ¿Cuántos días estuvo mu**to Jesús?

Para entender esto examinemos las escrituras sobre la resurrección de Cristo al tercer día.

En Mt 12,40 leemos lo siguiente: «Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches.»

Jesús murió el viernes hacia la hora nona (Mt 27,46-50), que en nuestro actual reloj viene a ser cerca de las tres de la tarde. Si contamos veinticuatro horas después de Su muerte, estaremos a las tres de la tarde del sábado. Y doce horas después estaremos a las tres de la madrugada del domingo. Unas cuantas horas más tarde las mujeres llegaron al sepulcro, para encontrarlo vacío. Si nos damos el permiso de especular, en total habían transcurrido unas treinta y seis horas. Eso nos deja con apenas un día y medio. O sea que ni siquiera llegamos a dos días completos, ya no digamos a tres con sus noches.

¿Jesús se equivocó? ¿Acaso mintió? ¿Qué pasó que los tres días con sus noches, resultaron ser apenas un día y medio? Para entender esto, tenemos que viajar a la época en que Jesús vivió. Tenemos que ver las cosas con los ojos y la mente de los judíos de aquellos tiempos. Tenemos que entender cómo medían el tiempo, en particular las horas del día y los días.

La frase “tres días con sus noches” es una frase idiomática, que tan sólo se refiere a tres días, de forma enfática, a la vez que no denota una cantidad exacta de horas. Ejemplo de esa frase la podemos ver en Génesis 40, cuando José le interpreta el sueño al jefe de panaderos, y le dice que al cabo de tres días, o sea al concluir un lapso de tres días, será ejecutado. Sin embargo, las Escrituras dicen que fue ejecutado “al tercer día”. Es decir que no transcurrieron tres días completos, sino que fue ejecutado antes de terminar el tercer día.

Gén 40,18-22: "Las tres cestas son tres días. A vuelta de tres días levantará Faraón tu cabeza y te colgará en un madero, y las aves se comerán la carne que te cubre.» Al tercer día, que era el natalicio de Faraón, dio éste un banquete para todos sus servidores, y levantó la cabeza del jefe de escanciadores y la del jefe de panaderos en presencia de sus siervos. Al jefe de escanciadores le restituyó en su oficio, y volvió a poner la copa en manos de Faraón. En cuanto al jefe de panaderos, le colgó: tal y como les había interpretado José."

También tenemos este otro ejemplo:

1 Sam 30,11-13: "Encontraron en el campo a un egipcio y lo llevaron a David. Le dieron pan, que él comió, y agua para beber. Diéronle también un trozo de pan de higos secos y dos racimos de pasas. Cuando hubo comido, recobró su espíritu, pues había estado tres días y tres noches sin comer pan ni beber agua. David le preguntó: «¿A quién perteneces y de dónde eres?» Respondió: «Soy un muchacho egipcio, esclavo de un amalecita, pero mi dueño me abandonó porque me puse enfermo hace tres días."

Que en las Escrituras se hable de “tres días” no implica que tienen que transcurrir 72 horas exactas. Se trata de un período de tiempo que no es preciso, ya que al tercer día es que ocurre un evento. Por ejemplo, Ester ayunó durante “tres días con sus noches”, antes de presentarse ante el rey. Pero se presentó ante él al tercer día:

Ester 4,16; 5,1: "«Vete a reunir a todos los judíos que hay en Susa y ayunad por mí. No comáis ni bebáis durante tres días y tres noches. También yo y mis siervas ayunaremos. Y así, a pesar de la ley, me presentaré ante el rey; y si tengo que morir, moriré.» Y aconteció que al tercer día se vistió Ester con su vestidura real y entró en el patio interior del palacio del rey, frente a los aposentos del rey; y estaba el rey sentado en su trono real en la sala real, frente a la entrada del palacio."

También tenemos otro pasaje, donde el rey Roboam pide al pueblo regresar a él dentro de tres días. El pueblo regresó al tercer día. Para los hebreos no se trataba de una medición de tiempo estricta, sino de un margen dentro del cual debía darse un acontecimiento. Se trataba de expresiones idiomáticas, no de un conteo matemático de horas.

1 Reyes 12,5,12: "Él les dijo: «Id, y dentro de tres días volved a mí», y el pueblo se fue. Vino Jeroboam con todo el pueblo a Roboam al tercer día, según lo había dicho el rey: «Volved a mí al tercer día.»"

Los judíos contaban las horas con luz solar desde la primera hasta la doceava, lo que en nuestro reloj moderno sería desde las 6:00am hasta las 6:00pm. Las doce horas de luz solar estaban repartidas en bloques de tres horas: prima, tercia, sexta, y nona. Al terminar la hora nona, que sería las 6:00pm, que es cuando se ocultaba el sol, para los judíos empezaba un nuevo día. O sea que, al caer la noche del martes, según nuestra medición del tiempo, para los judíos era ya el inicio del siguiente día, es decir que para ellos habría sido la noche del miércoles.

Jesús no estaba hablando de cantidad de horas, ni de cantidad de días, sino que hablaba de dos cosas importantes. Hablaba de su muerte, la cual marcaría tres días de forma muy particular. También estaba refiriéndose principalmente a Su resurrección, la cual iba a acontecer al tercer día.

«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le matarán, y al tercer día resucitará.» (Mt 17,22-23)

Cuando Jesús fue apresado la noche del jueves, en realidad ya era el día viernes, según el conteo de las horas de los hebreos. Su muerte de cruz se dio hacia la hora nona, o sea a eso de las tres de la tarde del día viernes. Unas tres horas después iba a comenzar el shabbat, y por eso José de Arimatea se dio prisa en llevarse el cuerpo de Jesús, ya que durante el shabbat no era lícito efectuar ninguna clase de labor, ni siquiera la piadosa labor de preparar el cuerpo de un fallecido.

Jesús fue colocado en el sepulcro cuando aún no empezaba el shabbat. O sea que cuando su cuerpo fue dejado en el sepulcro, aún era viernes. Eso contaba como viernes “con su noche”, ya que ese día entero quedó marcado por Su muerte y en ese día fue colocado en el sepulcro. Llevamos un día. Luego tenemos el shabbat, que empezó al caer la noche. Con eso Jesús ya contaba su segundo día “con su noche” marcado por Su muerte, y con Él dentro del sepulcro. El shabbat concluía al caer la siguiente noche. Ahí comenzaba el primer día de la semana, que hoy nosotros llamamos domingo. Ese fue el tercer día "con su noche", marcado por la muerte de Jesús, pero principalmente marcado también por Su gloriosa resurrección.

Es más que obvio que, para poder resucitar, Jesús primero debía estar mu**to. De modo que cuando el primer día de la semana comenzó, o sea el tercer día de la muerte de Jesús, que fue al caer la noche, Él aún estaba mu**to y dentro del sepulcro. Luego en alguna hora de la noche, o tal vez de la madrugada del domingo, Jesús resucitó.

Como puede verse, Jesús no estaba hablando de alguna cantidad de horas, sino que hablaba de que lo iban a matar, y que ese acontecimiento, Su muerte, iba a marcar para siempre a tres días: viernes, sábado y domingo. También se refería a Su gloriosa resurrección, acontecimiento que marcó el día domingo de forma trascendental.

𝗟𝗔 𝗙𝗘𝗖𝗛𝗔 𝗘𝗫𝗔𝗖𝗧𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗠𝗨𝗘𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗢

𝗟𝗮𝘀 7 𝗖𝗹𝗮𝘃𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗿𝗺𝗶𝗻𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝗳𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗲𝘅𝗮𝗰𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗝𝗲𝘀𝘂𝘀

La vida de Jesús está respaldada por diversas fuentes históricas, especialmente los Evangelios, principales testimonios de su vida y enseñanza. En Semana Santa se recuerda su Pasión, Muerte y Resurrección, y surge la pregunta sobre la fecha exacta de su muerte.

El escritor Jimmy Akin ofrece claves para determinarla:

1. Sumo sacerdote Caifás: Jesús fue crucificado bajo su autoridad, quien ejerció entre el 18 y 36 d.C., situando el hecho en ese periodo.

2. Gobierno de Poncio Pilato: Los Evangelios coinciden en que Pilato ordenó la crucifixión. Gobernó Judea del 26 al 36 d.C., reduciendo el rango.

3. Año 15 de Tiberio César: Según el Evangelio de Lucas, el ministerio de Juan el Bautista comenzó en el 29 d.C. Como Jesús inició después, su muerte debió ocurrir entre el 29 y 36 d.C.

4. Un viernes: Jesús murió el “día de preparación” (viernes), antes del sábado judío.

5. Durante la Pascua: La crucifixión ocurrió en esta fiesta. Entre los años posibles, solo coinciden viernes de Pascua el 7 de abril del 30 d.C. y el 3 de abril del 33 d.C.

6. Tres Pascuas en el Evangelio de Juan: Indican que el ministerio de Jesús duró más de dos años (aprox. tres y medio), descartando el año 30 d.C.

7. Hora de la muerte: Los Evangelios señalan la “hora novena”, alrededor de las 3:00 p.m.

Esto nos permite reducir el tiempo de la muerte de Jesús a un punto muy concreto de la historia: en torno a las 3:00 p.m. del viernes 3 de abril del 33 d.C.

Sabado Santo
04/04/2026

Sabado Santo

EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA CUARESMALEsta son las razones de las cuales la iglesia nos invita y nos manda abstenerse de co...
02/04/2026

EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA CUARESMAL

Esta son las razones de las cuales la iglesia nos invita y nos manda abstenerse de comer carne roja durante los viernes de cuaresma y la semana Santa

𝗟𝗮 𝗮𝗯𝘀𝘁𝗶𝗻𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗿𝗻𝗲 𝗿𝗼𝗷𝗮 𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗲𝗻𝗶𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗵𝘂𝗺𝗶𝗹𝗱𝗮𝗱
Históricamente, en la antigüedad y la Edad Media, el consumo de carne roja era señal de abundancia y un banquete, Símbolo de Riqueza, a diferencia del consumo común de cereales o legumbres. Desde la Edad Media, su alto costo y dificultad de conservación la convirtieron en un plato festivo.

Es una de las principales razones de su abstinencia en tradiciones religiosas como la Semana Santa para fomentar la humildad.

La abstinencia de comer carne roja durante la Cuaresma es un acto de penitencia y sacrificio que recuerda los 40 días de ayuno de Jesucristo y busca fomentar la reflexión espiritual rumbo a la Pascua. Y que los fieles practiquen la humildad y el sacrificio.

𝗘𝗡𝗦𝗘𝗡̃𝗔𝗡𝗭𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗢𝗦 𝗣𝗔𝗗𝗥𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗜𝗚𝗟𝗘𝗦𝗜𝗔 𝗦𝗢𝗕𝗥𝗘 𝗘𝗟 𝗔𝗬𝗨𝗡𝗢 𝗬 𝗟𝗔 𝗔𝗕𝗧𝗜𝗡𝗘𝗖𝗜𝗔 𝗘𝗡 𝗖𝗨𝗔𝗥𝗘𝗦𝗠𝗔
Los Padres de la Iglesia y la tradición católica entienden la abstinencia cuaresmal no solo como una norma dietética, sino como una penitencia interior y disciplina espiritual para el dominio propio. Se centran en la penitencia y disciplina corporal, y la renuncia a la carne los viernes para unir el sacrificio personal a la pasión de Jesús y fomentar la conversión.

Es un acto de obediencia, mortificación voluntaria y preparación espiritual para la Pascua, instando a los fieles a domar el cuerpo y enfocarse en la oración.

𝗦𝗮𝗻 𝗝𝗲𝗿𝗼𝗻𝗶𝗺𝗼
San Jerónimo defiende la abstinencia de carne y el ayuno, especialmente en Cuaresma, principalmente en su obra "Adversus Jovinianum" (Contra Joviniano), escrita alrededor del año 393 d.C. En este libro, refuta a Joviniano, quien negaba el valor espiritual del ayuno y la abstinencia.

𝗦𝗮𝗻 𝗕𝗮𝘀𝗶𝗹𝗶𝗼 𝗲𝗹 𝗚𝗿𝗮𝗻𝗱𝗲
Las enseñanzas de San Basilio el Grande sobre la abstinencia y el ayuno se encuentran principalmente en sus homilías, específicamente en sus dos famosos sermones conocidos como "Homilías sobre el ayuno" (Homiliae de jejunio). En ellas, el santo padre de la Iglesia describe el ayuno como una forma de purificación, disciplina espiritual y dominio propio contra las pasiones

𝗦𝗮𝗻 𝗮𝗺𝗯𝗿𝗼𝘀𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗺𝗶𝗹𝗮𝗻
San Ambrosio de Milán trata la abstinencia de carne y el ayuno cuaresmal en sus sermones, específicamente en el Sermón ###IV, titulado "De Quadragesima" (Sobre la Cuaresma), según la Enciclopedia Católica.

En este sermón, San Ambrosio subraya la importancia del ayuno y la renuncia, reflejando las prácticas de ayuno de los primeros siglos.

𝗗𝗢𝗖𝗨𝗠𝗘𝗡𝗧𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗜𝗚𝗟𝗘𝗦𝗜𝗔 𝗦𝗢𝗕𝗥𝗘 𝗘𝗟 𝗔𝗬𝗨𝗡𝗢 𝗬 𝗟𝗔 𝗔𝗕𝗧𝗜𝗡𝗘𝗖𝗜𝗔 𝗘𝗡 𝗖𝗨𝗔𝗥𝗘𝗦𝗠𝗔
La Iglesia enseña, a través de sus documentos y tradición, que la abstinencia en Cuaresma es un signo espiritual de conversión, penitencia y solidaridad, no solo una prohibición dietética. Busca ejercitar la voluntad, imitar a Jesús en el desierto y unificar el corazón en Dios, alejándose de la dispersión.

Sentido Espiritual de la Abstinencia en Cuaresma:

La abstinencia se vive como un sacrificio para unirse a la muerte y resurrección de Jesús.

Es una herramienta para "negarse a sí mismo", educar el deseo y fortalecer la voluntad ante la tentación.

Históricamente, la carne simbolizaba un lujo; evitarla es un acto de pobreza, humildad y solidaridad con quienes sufren.

Ayuda a revisar la vida, eliminar obstáculos espirituales y alejar el corazón de las distracciones cotidianas para poner a Dios en el centro.

𝗖𝗢𝗡𝗧𝗜𝗧𝗨𝗖𝗜𝗢𝗡 𝗔𝗣𝗢𝗦𝗧𝗢𝗟𝗜𝗖𝗔 𝗣𝗔𝗘𝗡𝗜𝗧𝗘𝗠𝗜𝗡𝗜 (1966) 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗯𝗹𝗼 𝗩𝗜.

En el documento de la iglesia de 𝗖𝗼𝗻𝘁𝗶𝘁𝘂𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗔𝗽𝗼𝘀𝘁𝗼𝗹𝗶𝗰𝗮 𝗣𝗮𝗲𝗻𝗶𝘁𝗲𝗺𝗶𝗻𝗶, en el Capítulo III (y normas de la Parte III/II): aborda la reforma de la disciplina penitencial, estableciendo que la abstinencia y el ayuno son obligatorios el Miércoles de Ceniza y los viernes de Cuaresma, mientras que la abstinencia se mantiene el resto de los viernes del año, enfocándose en la conversión interior.

Se reafirma el valor de los viernes como días de abstinencia, aunque se permite a las Conferencias Episcopales sustituirla por otras formas de penitencia (oración, caridad). El ayuno obliga a una sola comida al día, sin excluir una ligera colación. La abstinencia prohíbe comer carne, pero no huevos, lácteos ni grasas animales.

La norma no es un simple formalismo, sino que busca la renovación interior y la participación en la Pasión de Cristo, alejándose del pecado y practicando la caridad. Estas normas obligan gravemente en conciencia, siendo una llamada a la conversión constante y al "pequeño acto penitencial" en la vida del bautizado.

𝗧𝗘𝗫𝗧𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗗𝗢𝗖𝗨𝗠𝗘𝗡𝗧𝗢
CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA PAENITEMINI DEL SUMO PONTÍFICE PABLO VI SOBRE EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA

𝗖𝗮𝗽𝗶𝘁𝘂𝗹𝗼 𝗜𝗜𝗜
𝗣𝗮𝗿𝘁𝗲 𝗜𝗜 𝘆 𝗜𝗜𝗜
Por tanto, se declara y establece lo siguiente:

I. 1. Por derecho divino todos los fieles están obligados a hacer penitencia.

2. Las prescripciones del derecho eclesiástico relativas a la penitencia quedan totalmente reorganizadas según las siguientes normas:

II. 1. El tiempo de Cuaresma conserva su carácter penitencial. Los días de penitencia que deben observarse obligatoriamente en toda la Iglesia son todos los viernes y el Miércoles de Ceniza, es decir, los primeros días de la Gran Cuaresma, según la diversidad de ritos. Su observancia sustancial es de gran importancia.

2. Además de las facultades mencionadas en los puntos VI y VIII sobre la manera de cumplir el precepto de penitencia en dichos días, se debe observar la abstinencia todos los viernes que no sean día de precepto, mientras que la abstinencia y el ayuno se deben observar el Miércoles de Ceniza o, según las diversas prácticas de los ritos, el primer día de la Gran Cuaresma y el Viernes Santo.

III. 1. La ley de abstinencia prohíbe el uso de carne, pero no de huevos, de productos lácteos ni de condimentos hechos con grasa animal.

2. La ley del ayuno sólo permite una comida completa al día, pero no prohíbe tomar algún alimento por la mañana y por la tarde, observando, en cuanto a cantidad y calidad, las costumbres locales aprobadas.

IV. Están sujetos a la ley de abstinencia quienes hayan cumplido 14 años. Están sujetos a la ley de ayuno quienes hayan cumplido 21 años y hasta el comienzo de los 60.

Por lo que respecta a los de menor edad, los pastores de almas y los padres deben procurar con particular cuidado que se les eduque en el verdadero sentido de la penitencia.

V. Con estas normas se abrogan todos los privilegios e indultos, tanto generales como particulares, pero nada se cambia ni en lo referente a los votos de ninguna persona física o moral ni en lo referente a las constituciones y reglas de ninguna congregación o instituto religioso aprobado

𝗖𝗔𝗧𝗘𝗖𝗜𝗦𝗠𝗢 𝗗𝗘 𝗟𝗔𝗜𝗚𝗟𝗘𝗦𝗜𝗔 𝗖𝗔𝗧𝗢𝗟𝗜𝗖𝗔
El Catecismo de la Iglesia Católica, en sus numerales 1434-1438, subraya la importancia de la penitencia interior y las prácticas cuaresmales, incluyendo el ayuno y la abstinencia. La abstinencia (no comer carne) se manda obligatoriamente el Miércoles de Ceniza y todos los viernes de Cuaresma, fortaleciendo la disciplina personal y la preparación espiritual.

destacan que la conversión interior se expresa mediante la oración, el ayuno y la limosna, tiempos fuertes de penitencia como la Cuaresma y cada viernes

𝗧𝗘𝗫𝗧𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗧𝗘𝗖𝗜𝗦𝗠𝗢
CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA
No. 1434-1438

1434 La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muy variadas. La Escritura y los Padres insisten sobre todo en tres formas: el ayuno, la oración, la limosna (cf. Tb 12,8; Mt 6,1-18), que expresan la conversión con relación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás. Junto a la purificación radical operada por el Bautismo o por el martirio, citan, como medio de obtener el perdón de los pecados, los esfuerzos realizados para reconciliarse con el prójimo, las lágrimas de penitencia, la preocupación por la salvación del prójimo (cf St 5,20), la intercesión de los santos y la práctica de la caridad "que cubre multitud de pecados" (1 P 4,8).

1435 La conversión se realiza en la vida cotidiana mediante gestos de reconciliación, la atención a los pobres, el ejercicio y la defensa de la justicia y del derecho (cf Am 5,24; Is 1,17), por el reconocimiento de nuestras faltas ante los hermanos, la corrección fraterna, la revisión de vida, el examen de conciencia, la dirección espiritual, la aceptación de los sufrimientos, el padecer la persecución a causa de la justicia. Tomar la cruz cada día y seguir a Jesús es el camino más seguro de la penitencia (cf Lc 9,23).

1436 Eucaristía y Penitencia. La conversión y la penitencia diarias encuentran su fuente y su alimento en la Eucaristía, pues en ella se hace presente el sacrificio de Cristo que nos reconcilió con Dios; por ella son alimentados y fortificados los que viven de la vida de Cristo; "es el antídoto que nos libera de nuestras faltas cotidianas y nos preserva de pecados mortales" (Concilio de Trento: DS 1638).

1437 La lectura de la sagrada Escritura, la oración de la Liturgia de las Horas y del Padre Nuestro, todo acto sincero de culto o de piedad reaviva en nosotros el espíritu de conversión y de penitencia y contribuye al perdón de nuestros pecados.

1438 Los tiempos y los días de penitencia a lo largo del año litúrgico (el tiempo de Cuaresma, cada viernes en memoria de la muerte del Señor) son momentos fuertes de la práctica penitencial de la Iglesia (cf SC 109-110; CIC can. 1249-1253; CCEO 880-883). Estos tiempos son particularmente apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras).

𝗡𝗨𝗠𝗘𝗥𝗔𝗟 2043 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗧𝗘𝗖𝗜𝗦𝗠𝗢:
El Catecismo de la Iglesia Católica, en su numeral 2043, establece como el cuarto mandamiento de la Iglesia la obligación de ayunar y abstenerse de comer carne en los días fijados (especialmente Miércoles de Ceniza y Viernes Santo/Cuaresma). Esta norma busca la conversión del corazón, la disciplina personal y la preparación espiritual.

¿Qué es la abstinencia? Consiste en no comer carne (animales de sangre caliente), pero se permite el consumo de pescado, huevos y lácteos.

𝗧𝗘𝗫𝗧𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗧𝗘𝗖𝗜𝗦𝗠𝗢
CATECISMO NUMERAL 2043

2043 El cuarto mandamiento («abstenerse de comer carne y ayunar en los días establecidos por la Iglesia») asegura los tiempos de ascesis y de penitencia que nos preparan para las fiestas litúrgicas y para adquirir el dominio sobre nuestros instintos, y la libertad del corazón (cf CIC can. 1249-1251; CCEO can. 882).

El quinto mandamiento («ayudar a la Iglesia en sus necesidades») enuncia que los fieles están obligados de ayudar, cada uno según su posibilidad, a las necesidades materiales de la Iglesia (cf CIC can. 222

𝗖𝗢́𝗗𝗜𝗚𝗢 𝗗𝗘 𝗗𝗘𝗥𝗘𝗖𝗛𝗢 𝗖𝗔𝗡𝗢́𝗡𝗜𝗖𝗢
El Código de Derecho Canónico, concretamente en sus cánones 1250-1253, establece la abstinencia de carne y el ayuno como prácticas de penitencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años los viernes de Cuaresma, Miércoles de Ceniza y Viernes Santo, mientras que el ayuno (una comida fuerte) es obligatorio entre 18 y 59 años.

𝗧𝗘𝗫𝗧𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗗𝗢𝗖𝗨𝗠𝗘𝗡𝗧𝗢
CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO
CAPÍTULO II
DE LOS DÍAS DE PENITENCIA
(Cann- 1249-1253)

1249 Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia, a tenor de los cánones que siguen.

1250 En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.

1251 Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

1252 La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.

1253 La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad.

𝗖𝗼𝗻𝗰𝗹𝘂𝘀𝗶𝗼𝗻.
Hermanos tal como vemos la iglesia nos enseña que la abstinencia es un sacrificio, parte del ayuno es negarse a sí mismo como dominio propio, Católicos Conozcamos Nuestra Fe y no te dejes engañar 🙏🙏

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