11/06/2026
📖Exordio
𝐋𝐚 𝐢𝐧𝐟𝐮𝐬𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚
Dice Job: Mi raíz está extendida junto a las aguas, y el rocío se posará sobre mi cosecha. Fijémonos en estas cuatro palabras: la raíz, el agua, el rocío, la cosecha. La raíz representa el pensamiento del alma pura; el agua, la infusión de la gracia; el rocío, la bienaventuranza de la gloria; la cosecha, la separación del alma y del cuerpo. Por tanto, cuando el pensamiento del alma pura se abre por la devoción, es infundida el agua de la gracia celestial. Por lo cual se dice en el Apocalipsis: Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno me abre la puerta (eso quiere decir la raíz extendida), entraré a su casa (eso quiere decir junto a las aguas). Por eso en los Cantares habla el esposo a la esposa: 'Ábreme, hermana mía, amada mía.... Que está mi cabeza cubierta de rocío, y mis cabellos de las gotas de la noche. Como si dijese: ¡Oh alma! si me abres la raíz de tu corazón, de la cabeza de mi divinidad derramaré yo el rocío y las gotas de mi gracia celestial, que te han de prestar refrigerio en la noche de la tribulación. Gotas es palabra acertada, porque la gracia en la vida presente es como una gota en comparación con el premio eterno. En latín gutta es la gota que está quieta; stilla, la gota que va cayendo. Gutta es como si dijera glutinosa. Tiene gutta el que, cuando recibe la gracia, no la pierde; tiene stilla el que cree por algún tiempo y al tiempo de la tentación sucumbe.
Sobre esto concuerda también lo que se dice en el libro de Job: El árbol tiene esperanza; aunque haya sido cortado, reverdecerá de nuevo, y sus ramas brotan. Aunque haya envejecido en la tierra su raíz, y haya mu**to en el polvo su tronco, al olor del agua retoñará y echará follaje, como cuando fue plantado de primeras. Árbol se dice en latín lignum, porque encendido se convierte en luz (lumen). Y significa el hombre justo, que, cuando está inflamado en el fuego del amor, se transforma en luz de buen ejemplo. Éste, si fuere cortado con el machete del pecado mortal, no debe desconfiar de la misericordia de Dios, la cual es mayor que su miseria; sino que debe tener esperanza, porque volverá a reverdecer por la penitencia, y sus ramas, que son las obras, brotarán. Aunque la raíz, es decir, la intención de su corazón, haya envejecido en la tierra, es decir, en los bienes terrenos, y el tronco, es decir, sus obras, haya mu**to en el polvo, es decir, en la vanidad del mundo, a pesar de todo, si se vuelve a Dios, al olor del agua, es decir, con la gracia del Espíritu Santo, brotará en la confesión y echará follaje en obras satisfactorias. Con razón, pues, se dice: Mi raíz está extendida junto a las aguas.
Sigue: Y caerá sobre mi cosecha el rocío. Se procede a la recolección, cuando las almas, perfectamente liberadas de los cuerpos, como mieses maduras segadas de la tierra, vuelan a los graneros del cielo. Y entonces cae el rocío sobre las mieses, porque la dulzura de la visión eterna sacia las almas de los elegidos...
San Antonio de Padua. Sermones dominicales y Festivos II. Editorial Espigas - OFM, Murcia,1995. pág. 1191.