31/07/2026
Hay momentos en los que Dios, por su inmensa misericordia, detiene nuestro camino y nos permite entrar en razón. No lo hace para condenarnos, sino para llamarnos de vuelta a casa.
El problema no es escuchar la voz de Dios una vez. El verdadero peligro es endurecer el corazón y volver una y otra vez a aquello mismo de lo que Él quería rescatarnos.
Si hoy sientes que Dios está hablando a tu vida, no ignores ese momento. La gracia no es una invitación a seguir igual; es una oportunidad para arrepentirnos, levantarnos y volver al Padre.
Como el hijo pródigo, siempre habrá un camino de regreso mientras haya un corazón dispuesto a volver.
“Entonces, volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!” — Lucas 15:17
📺 Mira el mensaje completo en YouTube: Pastor Lester Manchamé.