16/04/2026
Después de unos días de descanso, creemos que más que merecidos, queremos repasar lo intensa y bonita que ha sido esta Semana Santa.
Comenzábamos el Viernes Santo con la solemne procesión del Calvario, que este año reunió a un número récord de participantes de todas las Cofradías. Nuestra Señora de los Dolores brilló con una luz especial, más hermosa que nunca sobre su trono, delicadamente pintado con pan de oro, portado con devoción por sus anderos y acompañada por un centenar de nazarenos. Fue un desfile intenso y sobrecogedor que se prolongó hasta bien pasadas las 14:30h.
Ya en la noche, la Dolorosa se convertía en la Virgen de la Soledad, revestida con su característico manto negro sobre el sobrio trono de madera, signo profundo de duelo por su Hijo fallecido en la cruz. A su alrededor, las tradicionales Manolas, con la tenue luz de sus velas, envolvían la escena en un silencio lleno de respeto y recogimiento, acompañando a la Madre en su dolor.
Además, por segundo año consecutivo, la Cofradía puso a disposición de los creyentes las velas que acompañaban encendidas en el trono durante la procesión del Santo Entierro como símbolo de recuerdo y oración por los familiares y amigos que ya no están, y también, como una forma de ponernos bajo la mirada y protección de Nuestra Madre. Entre todas ellas, hubo dos que no podían faltar, dedicadas a Ignacio Aliaga y Maruja Almela, presentes de una manera muy especial en esta Semana Santa.