22/03/2019
El cuarto se encuentra en Ezequiel 14:3: “Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro. ¿Acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?”.
Los ídolos en el corazón hacen que Dios rehúse escuchar nuestras oraciones.
¿Qué es un ídolo? Un ídolo es cualquier cosa que toma el lugar de Dios, cualquier cosa que sea el máximo objeto de nuestro afecto. Solo Dios tiene derecho al puesto supremo en nuestros corazones. Todo y todo lo demás debe estar subordinado a Él.
Imagínese que un hombre hace de su esposa un ídolo. No que un hombre pueda amar demasiado a su mujer, sino que puede ponerla en el lugar incorrecto. Puede ponerla antes que a Dios. Cuando un hombre considera el placer de su mujer antes que el de Dios, cuando le da a ella el primer lugar y a Dios el segundo lugar, su esposa es un ídolo.
Imagínese que una mujer hace de sus hijos un ídolo. No que podamos amar demasiado a nuestros hijos, pues cuanto más amamos a Dios, más amamos a nuestros hijos. Pero podemos poner a nuestros hijos en el lugar incorrecto; podemos ponerlos antes que a Dios y sus intereses antes que los intereses de Dios. Cuando hacemos eso, nuestros hijos se convierten en nuestros ídolos.
Muchos hacen de su reputación o carrera un ídolo. Si estas cosas se ponen antes que a Dios, Dios no puede escuchar las oraciones de estas personas.
Si realmente deseamos tener , debemos responder a la pregunta: “¿Es Dios el primero absolutamente siempre?”. ¿Está Él antes que nuestra esposa, antes que nuestros hijos, antes que nuestra reputación, antes que nuestras carreras, antes que nuestras propias vidas? Si no, la oración que prevalece es algo imposible de alcanzar.
Si hay en tu vida, renuncia a ellos, entonces .
¿Esta Dios ocupando el primer lugar en tu vida? Si no es así, ¿qué o quién lo ocupa?