11/02/2026
Cuidado con la hipocresía del mundo que vende humo…
Te hablan del amor cuando en realidad te venden es s**o desenfrenado e hipersexualización, que es lo más lejano al verdadero amor, te hablan de liberación de la mujer, cuando te están vendiendo es su cosificación, que es la peor esclavitud, te hablan de unidad y en realidad están generando la más grande división, te hablan de valores y cultura y en realidad te venden dr**as y degradación, te hablan de identidad y en realidad te llevan a perder lo que eres realmente y lo que te da tu verdadero valor…
Cuidado con la hipocresía de lo religioso…
Que no es capaz de dialogar y amar a lo diverso, que se cierra en sí mismo y se vuelve autorreferencial, que no es capaz de discernir y encontrar las semillas del verbo, la presencia de Dios en la cultura y en el mundo, que construye muros y destruye los puentes, que se olvida de la caridad, la humildad, la paciencia, el perdón, la prudencia, la paciencia y la paz, que le preocupa más tener la razón que trasmitir a Dios, que hace dicotomías entre verdad y caridad sin saber que dependen y se complementan una de la otra…
Mc 7, 6-13:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres». Y añadió: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».