08/01/2022
«Yo no esperaré. Vivo el momento presente, colmándolo de amor»
En el inicio de este nuevo año, dónde nos detenemos a evaluar el tiempo que pasó, realizar propósitos nuevos, sueños y anhelos, recordé estas palabras que me llenan de esperanza; quiero compartir con ustedes la vida inspiradora de este hombre en proceso de Beatificación :
El Card. François Xavier Nguyen Van Thuang
Privado trece años de la libertad, en una cárcel en Saigon, sufrió la adversidad y en medio de ella supo ser testimonio viviente, del amor de Cristo entre los hombres.
Cito un aparte de su Pensamiento, esperando sea para ustedes un punto de reflexión e inspiración.
"En el pueblo de Cáy Vóng, donde se designó mi residencia obligatoria, bajo vigilancia abierta y oculta de la policía «confundida» entre el pueblo, día y noche me sentía obsesionado por el pensamiento: «¡Pueblo mío! ¡Pueblo mío que tanto amo: rebaño sin pastor! ¿Cómo puedo entrar en contacto con mi pueblo, en este momento en que tienen más necesidad de pastor?». (…) «Yo no esperaré. Voy a vivir el momento presente, colmándolo de amor; pero ¿cómo?». Una noche vino la luz: «Francisco, es muy simple, haz como san Pablo cuando estuvo en prisión: escribía cartas a varias comunidades».
La mañana siguiente, en octubre de 1975, hice una señal a un niño de siete años, Quang, que regresaba de la Misa a las 5, todavía oscuro:
«Dile a tu mamá que me compre bloques viejos de calendarios». Muy entrada la tarde, también en la oscuridad, Quang me trajo los calendarios, y todas las noches de octubre y noviembre de 1975 escribí a mi pueblo mi mensaje desde la cautividad. Cada mañana el niño venía a recoger las hojas para llevarlas a casa y hacer que sus hermanos y hermanas copiaran el mensaje. Así se escribió el libro El camino de la esperanza, que ha sido publicado en ocho idiomas: vietnamita, inglés, francés, italiano, alemán, español, coreano y chino. (…) En 1980, en la residencia obligatoria de Gian-gxá, en el Vietnam del Norte, siempre de noche y en secreto, escribí mi segundo libro, El camino de la esperanza a la luz de la Palabra de Dios y del Concilio Vaticano II, después mi tercer libro, Los peregrinos del camino de la esperanza: «Yo no esperaré. Vivo el momento presente, colmándolo de amor».
(…) El padre Maximiliano Kolbe vivía este radicalismo cuando repetía a sus novicios: «Todo, absolutamente, sin condición». Escuché a Don Helder Cámara decir: «La vida es para aprender a amar». Una vez la Madre Teresa de Calcuta me escribió: «Lo importante no es el número de acciones que hacemos, sino la intensidad del amor que ponemos en cada acción».
¿Cómo llegar a esta intensidad de amor en el momento presente? Pienso que debo vivir cada día, cada minuto, como el último de mi vida. Dejar todo lo que es accesorio, concentrarme sólo en lo esencial. Cada palabra, cada gesto, cada llamada telefónica, cada decisión es la cosa más bella de mi vida, reservo para todos mi amor, mi sonrisa; tengo miedo de perder un segundo viviendo sin sentido... Escribí en el libro El camino de la esperanza: «Para ti el momento más bello es el momento presente (cfr. Mt 6, 34; St 4, 13-15). Vívelo en la plenitud del amor de Dios. Tu vida será maravillosamente bella si es como un cristal formado por millones de esos momentos. ¿Ves cómo es fácil?» (El camino de la esperanza, 997).
Fuente:
https://www.google.com/amp/s/rsanzcarrera.wordpress.com