11/09/2026
Viernes 11 de septiembre.
Es un hecho que el Señor fue resucitado (Luc. 24:34).
Los discípulos de Jesús necesitaban que se les animara. ¿Por qué? Porque algunos habían dejado sus casas, sus familias y sus negocios para seguir a Jesús a tiempo completo (Mat. 19:27). Otros habían sido marginados por la sociedad por haberse hecho discípulos (Juan 9:22). Estuvieron dispuestos a hacer estos sacrificios porque creían que Jesús era el Mesías prometido (Mat. 16:16). Pero, cuando Jesús fue ejecutado, sus esperanzas se desvanecieron y ellos acabaron desconsolados. Jesús comprendía que era normal que los discípulos se sintieran tristes por su muerte. Sabía que esos sentimientos no se debían a que les faltara fe. Por eso empezó a animar a sus amigos el mismo día que fue resucitado. Se le apareció a María Magdalena mientras ella lloraba junto a su tumba (Juan 20:11, 16). Se les apareció a los dos discípulos que iban de camino a Emaús. Y también se le apareció al apóstol Pedro. w24.10 13 párrs. 5, 6