Pasión por las almas

Pasión por las almas “Ve directo a por las almas, y ve a por las peores.” William Booth

LO QUE UN NIÑO PUEDE ENSEÑARLE A UN ADULTO“Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin ...
08/10/2026

LO QUE UN NIÑO PUEDE ENSEÑARLE A UN ADULTO

“Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivos, a estar siempre ocupado en algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea”. —Paulo Coelho—

Jesús tenía una manera muy especial de enseñarnos. Muchas veces utilizó ejemplos sencillos para revelar verdades profundas. Y una de sus enseñanzas más poderosas tuvo como referencia precisamente a los niños.

“De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”
—Mateo 18:3

Jesús no estaba diciendo que debemos ser inmaduros. Estaba hablando de recuperar algunas características que los adultos, con el paso del tiempo, muchas veces perdemos: la confianza, la sencillez, la capacidad de maravillarnos y la dependencia de nuestro Padre.

1. APRENDER A ALEGRARNOS SIN TENER TODAS LAS RESPUESTAS

Un niño puede reír porque sí. Puede disfrutar de algo pequeño y encontrar felicidad donde un adulto solamente ve algo cotidiano.

Nosotros, en cambio, muchas veces condicionamos nuestra alegría a que todo salga bien.

Pero la Biblia dice:

“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.”
—Salmo 118:24

Nuestra alegría no debe depender exclusivamente de las circunstancias. Nuestra alegría tiene que tener su fuente en Dios.

2. ESTAR OCUPADOS EN LO QUE REALMENTE IMPORTA

Un niño puede pasar horas construyendo, aprendiendo, preguntando y descubriendo.

¿Y nosotros?

A veces estamos demasiado ocupados para hacer aquello para lo cual Dios nos llamó.

Jesús dijo:

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura.”
—Juan 9:4

Hay personas esperando años para comenzar aquello que Dios puso en su corazón.

No esperes tener todo perfecto.

Comienza. Sirve. Aprende. Ora. Evangeliza. Trabaja. Edifica.

3. APRENDER A CLAMAR POR LO QUE REALMENTE DESEAMOS

Un niño no suele esconder lo que quiere. Lo pide con insistencia.

Y Jesús también nos enseñó a perseverar en la oración:

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.”
—Mateo 7:7

La fe no es solamente pedir una vez y abandonar.

Hay momentos en los que tendremos que seguir llamando.

Seguir buscando.

Seguir orando.

Seguir creyendo.

NO PERDAMOS LA CAPACIDAD DE SER NIÑOS DELANTE DE DIOS

Quizás crecer espiritualmente no significa complicarnos más, sino aprender nuevamente a confiar como un niño.

Un niño sabe que necesita a su padre.

Un hijo de Dios también debe saber que necesita a su Padre celestial.

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
—1 Pedro 5:7

Tal vez hoy Dios no quiere que aprendas algo nuevo.

Tal vez quiere que recuperes algo que perdiste:

la alegría, la pasión, la curiosidad, la perseverancia y la confianza.

Porque hay cosas que un adulto puede enseñarle a un niño…

pero también hay cosas que Dios puede enseñarle a un adulto a través de un niño.

Jesús dijo:

“Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.”
—Mateo 19:14

No permitas que los problemas de la vida te roben la capacidad de maravillarte con Dios.

Vuelve a confiar.
Vuelve a soñar.
Vuelve a creer.
Vuelve a orar.
Vuelve a disfrutar la presencia de tu Padre.

Porque quizás para entrar en algunas dimensiones de lo que Dios tiene para nosotros, primero necesitamos volver a tener un corazón dispuesto a aprender como un niño.

Série Héroes de los que no se habla hoy día Prs Luis y Rossy Nexo 24.7 Una señal directa al corazón

LA ZONA HORARIA DE LA FENo estamos llamados a vivir en la zona horaria de Marta, mirando el pasado y diciendo: “Señor, s...
08/10/2026

LA ZONA HORARIA DE LA FE

No estamos llamados a vivir en la zona horaria de Marta, mirando el pasado y diciendo: “Señor, si hubieras estado aquí…”

Estamos llamados a vivir en la zona horaria de Jesús, donde una tumba no significa necesariamente el final.

Marta dijo:

“Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.”
— Juan 11:21

Ella estaba mirando lo que había sucedido.
Jesús estaba mirando lo que estaba a punto de suceder.

Marta veía cuatro días de muerte.
Jesús veía una oportunidad para manifestar la gloria de Dios.

Y entonces Jesús no se quedó explicando la situación. Se acercó al sepulcro y clamó:

“¡Lázaro, ven fuera!”
— Juan 11:43

¡Esa es la zona horaria donde debemos vivir!

No en la hora de lo que perdimos.
No en la hora de lo que no sucedió.
No en la hora de las palabras “si hubieras…”
Sino en la hora de la FE EN CRISTO.

Porque cuando Jesús habla, lo que parecía terminado puede volver a levantarse.

Nuestra fe no depende de que todo esté como nosotros queríamos. Nuestra fe depende de quién está delante de nosotros.

Y cuando entramos en esa zona de fe, descubrimos que Dios no es escaso con sus hijos:

“Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.”
— Lucas 15:31

No vivas mirando únicamente lo que no tienes.

Entra hoy en la dimensión de la confianza, de la obediencia y de la fe.

Tal vez hay algo que para ti ya huele a muerte.

Pero Jesús todavía puede decir:

“Ven fuera.”

Cambia de zona.

Sal de la zona del “si hubiera…”
y entra en la zona del “Jesús todavía puede.”

¿Estás dispuesto a creer?

Prs Luis y Rossy Nexo 24.7
Série Héroes de los que no se habla hoy día

LA PIEDRA DE TROPIEZO SERÁ QUITADA PORQUE SÍEsto es duro para muchos, pero hay una verdad que debemos entender: en algún...
08/10/2026

LA PIEDRA DE TROPIEZO SERÁ QUITADA PORQUE SÍ

Esto es duro para muchos, pero hay una verdad que debemos entender: en algún momento, toda piedra de tropiezo tendrá que ser quitada del camino.

Puede ser una persona, una circunstancia, una oposición, una puerta cerrada, una estructura, un gobierno, una tradición o incluso alguien cercano que intenta detener aquello que Dios determinó hacer contigo.

Pero cuando existe un propósito de Dios para tu vida y también existe disposición de tu parte para obedecerle, ninguna oposición tendrá la última palabra.

Dios le dijo a Zorobabel:

“¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura.”
Zacarías 4:7

Observa algo: Dios no le dijo que rodeara el monte. Le dijo que el monte sería reducido.

Hay obstáculos que no vas a vencer negociando con ellos; simplemente tendrán que ser removidos por la mano de Dios.

Job declaró:

“Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.”
Job 42:2

Lo que Dios ha determinado no depende de la aprobación de todos.

José tuvo hermanos que lo rechazaron, fue vendido, fue esclavizado y terminó en una prisión. Parecía que cada etapa estaba diseñada para destruir su futuro. Pero años después pudo decir:

“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.”
Génesis 50:20

Aquello que parecía una piedra en el camino terminó siendo parte del camino hacia el propósito.

Y recuerda esto: no confundas una demora con una derrota.

A veces Dios permite que atravieses el obstáculo porque está formando en ti algo que necesitarás cuando llegues al lugar que te prometió.

Habacuc escribió:

“Aunque la visión tardará aún por un tiempo... aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.”
Habacuc 2:3

Por eso, no abandones el camino porque alguien se opuso.

No entierres tu llamado porque alguien no creyó en ti.

No renuncies a tu propósito porque una puerta se cerró.

Y mucho menos permitas que una piedra de tropiezo determine hasta dónde llegarás.

Si Dios abrió el camino, Él también sabe cómo quitar lo que estorba.

Hay piedras que caerán.

Hay puertas que volverán a abrirse.

Hay caminos que aparecerán donde parecía no existir ninguno.

Y habrá momentos en los que entenderás que aquello que intentó detenerte simplemente no tenía autoridad para cancelar lo que Dios había determinado.

Sigue caminando.

Ora.

Obedece.

Prepárate.

Mantén tu corazón limpio.

Porque cuando Dios decide llevarte hacia su propósito, ninguna piedra será suficientemente grande para detener sus planes.

La piedra de tropiezo será quitada. No porque tú seas más fuerte que ella, sino porque Dios sigue siendo Dios.

Prs Luis y Rossy
Nexo 24.7 — Una señal directa al corazón

Série Héroes de los que no se habla hoy día

EN EL BANCO DE MISERICORDIA TE CONOCÍ, EN EL BANCO DE MISERICORDIA ME QUEDOHay lugares que nunca se olvidan.No porque te...
07/10/2026

EN EL BANCO DE MISERICORDIA TE CONOCÍ, EN EL BANCO DE MISERICORDIA ME QUEDO

Hay lugares que nunca se olvidan.

No porque tengan algo extraordinario en sus paredes, sino porque allí ocurrió algo que cambió nuestra historia para siempre.

Para muchos, el Banco de Misericordia puede ser simplemente un lugar donde una persona se arrodilla. Pero para quien realmente ha tenido un encuentro con Dios, ese lugar puede convertirse en un altar de rendición, consagración, compromiso y llamado.

Fue allí donde entendí que Dios no solamente quería salvarme; también quería usarme.

Fue allí donde comprendí que servir al Señor no sería una etapa pasajera, sino una respuesta permanente a su gracia.

EN EL BANCO DE MISERICORDIA TE CONOCÍ.
EN EL BANCO DE MISERICORDIA ME QUEDO.

ALLÍ COMENZÓ TODO

Hay llamados que no comienzan sobre una plataforma.

Comienzan de rodillas.

No comienzan delante de una multitud.

Comienzan cuando nadie está mirando.

No comienzan con un micrófono en la mano.

Comienzan con las manos levantadas hacia Dios diciendo:

“Señor, aquí estoy. Haz conmigo tu voluntad.”

Isaías dijo:

«“Heme aquí, envíame a mí.”
Isaías 6:8»

Antes de ser enviado, Isaías tuvo que encontrarse con Dios.

El verdadero llamado no nace de la necesidad de reconocimiento; nace de una experiencia profunda con la presencia de Dios.

Por eso, nunca debemos olvidar dónde Dios nos encontró.

EL BANCO DE MISERICORDIA ES UN LUGAR DE CONSAGRACIÓN

Consagrarse significa entregarle a Dios el derecho de dirigir nuestra vida.

Es decir:

“Señor, mis planes quedan debajo de tu voluntad.”

“Mis sueños quedan debajo de tu propósito.”

“Mi comodidad queda debajo de mi llamado.”

“Mi futuro está en tus manos.”

Pablo escribió:

«“Os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios.”
Romanos 12:1»

La consagración verdadera tiene un precio: dejar de pertenecernos para pertenecer completamente a Dios.

ALLÍ TAMBIÉN NACE EL COMPROMISO

Hay personas que quieren el llamado, pero no quieren el compromiso.

Quieren la plataforma, pero no el proceso.

Quieren la autoridad, pero no la obediencia.

Quieren las victorias, pero no quieren atravesar las batallas.

Pero quien realmente se encontró con Dios aprende a decir:

“Aunque sea difícil, seguiré.”
“Aunque no me comprendan, seguiré.”
“Aunque tenga que comenzar de nuevo, seguiré.”
“Aunque nadie me aplauda, seguiré.”

Porque mi compromiso no depende de las personas.

Depende de Aquel que me llamó.

Pablo pudo decir:

«“Sé a quién he creído, y estoy seguro...”
2 Timoteo 1:12»

Esa es nuestra seguridad.

No estamos seguros porque el camino sea fácil.

Estamos seguros porque Dios permanece fiel.

NO OLVIDES EL LUGAR DONDE DIOS TE LLAMÓ

Cuando lleguen los días difíciles, recuerda el Banco de Misericordia.

Cuando aparezca el cansancio, recuerda dónde comenzó todo.

Cuando alguien cuestione tu llamado, recuerda quién te llamó.

Cuando tengas que servir sin reconocimiento, recuerda que Dios vio aquella oración que nadie más vio.

Y cuando llegue la tentación de abandonar, vuelve espiritualmente a ese lugar y recuerda las palabras que dijiste delante de Dios.

Porque hay compromisos que no fueron hechos delante de hombres.

Fueron hechos delante de Dios.

Pedro preguntó:

«“Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.”
Juan 6:68»

Eso también es seguridad.

No tenemos otro lugar donde ir.

EN EL BANCO DE MISERICORDIA ME QUEDO

No significa que nunca caminaremos.

Significa que nunca abandonaremos la postura de dependencia.

Podemos subir a una plataforma, dirigir una iglesia, predicar a multitudes, enseñar, evangelizar y servir durante años; pero espiritualmente debemos seguir siendo aquella persona que un día se arrodilló y dijo:

“Señor, úsame.”

Porque el día que dejamos de arrodillarnos delante de Dios, podemos seguir trabajando para Dios, pero corremos el peligro de dejar de caminar con Dios.

Por eso hoy volvemos al lugar de la consagración.

Volvemos al lugar del compromiso.

Volvemos al lugar donde nuestra voluntad se rindió a la suya.

Volvemos al lugar donde escuchamos el llamado.

EN EL BANCO DE MISERICORDIA TE CONOCÍ.
EN EL BANCO DE MISERICORDIA DIJE SÍ.
EN EL BANCO DE MISERICORDIA RECIBÍ MI LLAMADO.
Y EN EL BANCO DE MISERICORDIA ME QUEDO.

Porque mi seguridad no está en mi capacidad.

Mi seguridad está en Dios.

“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”
— 1 Tesalonicenses 5:24

Que nunca olvidemos dónde comenzó nuestro sí.

Y que mientras tengamos fuerzas para servir, podamos seguir diciendo:

“Señor, aquí estoy.
No solamente para recibir de ti,
sino para entregarme completamente a ti.”

Prs Luis y Rossy
Série Héroes de los que no se habla hoy día Prs Luis y Rossy Nexo 24.7 Una señal directa al corazón

ELDAD Y MEDAD: CUANDO INTENTAN FRENAR TU LLAMADOTexto base: Números 11:26-29Hay momentos en la vida ministerial en los q...
07/10/2026

ELDAD Y MEDAD: CUANDO INTENTAN FRENAR TU LLAMADO

Texto base: Números 11:26-29

Hay momentos en la vida ministerial en los que no solamente tendrás que luchar contra las dificultades del camino; también tendrás que enfrentar a personas que intentarán frenar lo que Dios comenzó en ti.

La historia de Eldad y Medad nos presenta una de esas situaciones.

Moisés había reunido a los setenta ancianos de Israel. Dios tomó del Espíritu que estaba sobre Moisés y lo puso sobre ellos, y comenzaron a profetizar.

Pero dos hombres habían quedado en el campamento:

Eldad y Medad.

La Escritura dice:

«Y habían quedado en el campamento dos varones, el uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban estos entre los inscritos, pero no habían salido al tabernáculo, y profetizaron en el campamento.»
— Números 11:26

Dios estaba haciendo algo con ellos.

Pero inmediatamente apareció alguien que quiso detenerlo.

Josué, ayudante de Moisés, al escuchar lo que estaba sucediendo, dijo:

«Señor mío Moisés, impídelos.»
— Números 11:28

¡Deténganlos!

¡Que no sigan!

¡Que no hagan aquello para lo cual Dios los estaba capacitando!

Aquí aparece una realidad que muchos servidores de Dios terminan experimentando:

Cuando Dios comienza a desarrollar tu llamado, no todos estarán contentos.

Habrá personas que no entenderán lo que Dios está haciendo contigo.

Habrá quienes intenten detenerte.

Habrá quienes cuestionen tu forma de servir.

Habrá quienes quieran recordarte constantemente de dónde vienes para convencerte de que no puedes avanzar.

Y algunas veces, quienes intenten frenarte no serán tus enemigos declarados.

Serán personas cercanas.

Josué no era un enemigo de Moisés. Era su ayudante.

Esto nos enseña algo importante: una persona puede ser sincera y aun así equivocarse al intentar controlar lo que Dios está haciendo.

Pero observa la respuesta de Moisés.

Él no dijo:

"¡Sí, detenlos porque yo soy el líder!"

Tampoco convirtió el llamado de Eldad y Medad en una amenaza contra su propia autoridad.

Respondió:

«¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.»
— Números 11:29

¡Qué respuesta!

Moisés entendía que el llamado de otro no disminuía su propio llamado.

Y aquí hay una palabra para quienes están atravesando momentos en los que intentan frenar lo que Dios puso en sus vidas:

NO PERMITAS QUE LA OPOSICIÓN DE OTROS TE HAGA ABANDONAR LO QUE DIOS TE ENCOMENDÓ.

Pero cuidado: esto no significa ignorar toda corrección.

No todo el que te corrige está intentando destruirte.

No toda puerta cerrada significa persecución.

No toda oposición significa que estás en la voluntad de Dios.

Por eso necesitamos discernimiento.

La pregunta no es solamente:

"¿Quién está tratando de detenerme?"

La pregunta también es:

"¿Realmente Dios me llamó a hacer esto?"

Si Dios te llamó, tendrás que aprender a caminar aunque algunos no entiendan.

Eldad y Medad no necesitaron abandonar el campamento para demostrar que Dios estaba con ellos.

El Espíritu reposó sobre ellos allí.

Esto nos recuerda que el llamado de Dios no depende exclusivamente del reconocimiento humano.

Quizás alguien no te dé una plataforma.

Quizás alguien no mencione tu nombre.

Quizás alguien intente cerrar una puerta.

Quizás alguien diga que no puedes.

Pero si Dios verdaderamente te llamó, la oposición humana no puede borrar el propósito divino.

Eso sí: camina con humildad, carácter, obediencia y discernimiento.

No respondas a quienes te frenan con orgullo.

No conviertas tu llamado en una guerra personal.

No necesitas demostrarle a todos quién eres.

Deja que tu fruto hable.

Moisés no tuvo que defender el ministerio de Eldad y Medad con una batalla.

Simplemente reconoció que Dios estaba obrando.

Y quizás esa sea una de las mayores lecciones del pasaje:

Cuando intenten frenar tu llamado, no permitas que la amargura tome el lugar de la obediencia.

Sigue caminando.

Sigue sirviendo.

Sigue creciendo.

Sigue siendo fiel.

Porque algunas veces el mayor desafío no será descubrir tu llamado.

Será permanecer fiel a él cuando otros intenten detenerte.

Eldad y Medad fueron señalados para ser detenidos, pero Moisés entendió que no debía apagar aquello que Dios había encendido.

Y tú también debes aprender la diferencia entre una corrección que te forma y una oposición que pretende apagar tu propósito.

No todos entenderán tu llamado.
No todos lo celebrarán.
Pero tu responsabilidad no es convencer a todos.
Tu responsabilidad es ser fiel a Dios.

Série Héroes de los que no se habla hoy día Prs Luis y Rossy Nexo 24.7 Una señal directa al corazón

CHARLES FOX PARHAMCharles Fox Parham nació el 4 de junio de 1873 en Muscatine, Iowa, Estados Unidos. Fue un predicador y...
06/10/2026

CHARLES FOX PARHAM

Charles Fox Parham nació el 4 de junio de 1873 en Muscatine, Iowa, Estados Unidos. Fue un predicador y evangelista estadounidense cuya trayectoria tuvo una influencia importante en los primeros años del movimiento pentecostal.

Desde joven se dedicó al ministerio cristiano y desarrolló un particular interés por la sanidad divina, la obra del Espíritu Santo y las experiencias descritas en el libro de los Hechos. En 1900 estableció la Bethel Bible School, en Topeka, Kansas, con el propósito de estudiar las Escrituras y buscar una experiencia espiritual que consideraba semejante a la de la Iglesia del primer siglo.

En enero de 1901 ocurrió uno de los episodios más conocidos relacionados con su ministerio. Agnes Ozman, una de sus estudiantes, afirmó haber hablado en lenguas durante una reunión de oración. Parham interpretó esta experiencia como evidencia de que el hablar en lenguas estaba relacionado con el bautismo en el Espíritu Santo. Esta interpretación se convirtió posteriormente en una de las doctrinas características del pentecostalismo clásico.

Parham continuó viajando y predicando este mensaje. Su influencia alcanzó a diferentes ministros, entre ellos William J. Seymour, quien había tenido contacto con sus enseñanzas y posteriormente se convirtió en uno de los principales líderes del avivamiento de Azusa Street, en Los Ángeles, iniciado en 1906. Aunque Parham tuvo influencia sobre Seymour, el desarrollo de Azusa Street tomó su propio rumbo y no puede atribuirse exclusivamente a Parham.

Su legado, sin embargo, es complejo. Además de su contribución al desarrollo temprano del pentecostalismo, Parham estuvo involucrado en controversias doctrinales y personales. También expresó posiciones raciales propias de su época que hoy son consideradas profundamente problemáticas, y sus últimos años estuvieron marcados por dificultades ministeriales y controversias que afectaron su reputación.

Por esta razón, presentarlo únicamente como un “héroe de la fe” sería una simplificación de su historia. Pero descartarlo por completo también impediría comprender su lugar en la historia del cristianismo del siglo XX.

La figura de Parham permite observar una realidad importante: Dios puede obrar en medio de personas imperfectas, pero eso no significa que debamos ignorar sus errores ni convertir a los líderes espirituales en figuras intocables. Su vida puede estudiarse reconociendo aquello que aportó, examinando críticamente aquello que enseñó y aprendiendo también de sus equivocaciones.

Charles Fox Parham murió el 29 de enero de 1929, en Baxter Springs, Kansas.

Su nombre permanece ligado a los primeros pasos del movimiento pentecostal y a la búsqueda, característica de aquel período, de recuperar la experiencia del Espíritu Santo descrita en el libro de los Hechos.

“Examinadlo todo; retened lo bueno.”
— 1 Tesalonicenses 5:21

Una reflexión para la Iglesia de hoy

La historia de Charles Parham nos recuerda que no debemos confundir el impacto de un ministerio con la perfección de quien lo ejerce. Podemos reconocer una contribución histórica sin justificar los errores de una persona, y podemos aprender de una vida sin convertirla en un modelo absoluto.

Ese equilibrio también forma parte de una fe madura: honrar la historia, examinarlo todo y mantener a Cristo por encima de cualquier hombre.

Série: Héroes de los que no se habla hoy día
Prs. Luis y Rossy — Nexo 24.7
Una señal directa al corazón

ENTRÉNATE FUERA DE CONTEXTOPara entrenar muchas veces creemos que necesitamos el espacio perfecto, los mejores implement...
06/10/2026

ENTRÉNATE FUERA DE CONTEXTO

Para entrenar muchas veces creemos que necesitamos el espacio perfecto, los mejores implementos, un gimnasio equipado y todos los recursos disponibles. Pero la realidad es otra: no siempre tendrás las condiciones ideales para prepararte.

El verdadero atleta aprende a entrenar donde sea, como sea y utilizando lo que tenga a la mano.

Lo hemos visto en muchos lugares del mundo: atletas entrenando en calles, playas, patios, parques, escaleras, terrenos de tierra o utilizando piedras, neumáticos, troncos y objetos improvisados. No esperan tenerlo todo para comenzar; aprenden a sacar provecho de lo que tienen.

Porque cuando la necesidad aprieta, la creatividad aparece.

Y esto también sucede con el Evangelio.

Juan el Bautista no necesitó un templo lujoso para cumplir su llamado. Vivía en el desierto, vestido de pelo de camello, con un cinturón de cuero, alimentándose de langostas y miel silvestre (Mateo 3:1-4). Su púlpito no tenía paredes. Su congregación tenía que salir de las ciudades para escucharlo.

Pablo predicó en casas, plazas, escuelas, caminos y hasta estando preso.

La iglesia primitiva tampoco esperó condiciones perfectas. Fue perseguida, se reunió en casas y, en momentos de peligro, tuvo que esconderse. Los creyentes siguieron orando, enseñando, compartiendo el pan y anunciando a Cristo aun cuando hacerlo podía costarles la libertad o la vida.

Hechos 5:42: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.”

La fe también se entrena fuera de contexto.

No necesitas siempre un escenario perfecto para servir a Dios. No necesitas un edificio espectacular, una plataforma grande, equipos costosos ni condiciones ideales.

Si tienes una Biblia, una voz, dos personas y disposición, ya tienes con qué comenzar.

El atleta verdadero no dice: “Cuando tenga mejores condiciones entrenaré”.

El verdadero atleta dice: “Con lo que tengo, voy a entrenar.”

Y el verdadero discípulo no dice: “Cuando todo esté perfecto serviré a Dios”.

Dice: “Aquí estoy. En estas condiciones. Con lo que tengo. Úsame, Señor.”

Porque Dios nunca estuvo limitado por el contexto.

Entrénate fuera de contexto.
Sirve fuera de contexto.
Predica fuera de contexto.
Vive tu fe fuera de contexto.

La comodidad puede ayudarte a entrenar, pero la adversidad revela de qué estás hecho.

Série Héroes de los que no se habla hoy día Prs Luis y Rossy Nexo 24.7 Una señal directa al corazón

LOS  PROFETAS SON INSOPORTABLES Los verdaderos profetas eran y siguen siendo insoportables. No le deben favores a nadie,...
06/10/2026

LOS PROFETAS SON INSOPORTABLES

Los verdaderos profetas eran y siguen siendo insoportables. No le deben favores a nadie, no negocian la verdad para conservar posiciones y no suavizan el mensaje para ser aceptados.

Dios le dijo a Jeremías:

“Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos.”
— Jeremías 1:17

Y Pablo escribió:

“Porque si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.”
— Gálatas 1:10

Tarde o temprano, muchos terminan marginados, incluso por sus propios hermanos; perseguidos, desterrados o “enterrados”. Porque una palabra verdadera puede incomodar profundamente a quienes prefieren escuchar lo que les agrada.

“¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas.”
— Lucas 6:26

Juan el Bautista no terminó rodeado de aplausos. Terminó con su cabeza en una bandeja porque se atrevió a confrontar el pecado de Herodes.

“Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.”
— Marcos 6:18

El verdadero profeta no está para entretener a la multitud ni para decirle a la gente lo que quiere escuchar. Está para proclamar la Palabra de Dios.

“Si algo dijeren conforme a esta palabra, es porque no les ha amanecido.”
— Isaías 8:20

Por eso, si usted conoce a un verdadero profeta o a una verdadera profeta —no de esos que “leen la mano” en cultos emotivos para sacarle el dinero a la gente— sino de aquellos que abren la Biblia con responsabilidad, oran, estudian y pueden decir con temor de Dios: “Esto dice el Señor”, no los desprecie.

Ore por ellos. Tiéndales una mano. Anímelos. Respételos.

Porque Pablo dijo:

“No menospreciéis las profecías.”
— 1 Tesalonicenses 5:20

Y dé gracias a Dios por haberse cruzado en el camino con hombres y mujeres que todavía prefieren ser rechazados por los hombres antes que ser infieles a Dios.

Muchos de ellos caminaron solos, fueron perseguidos y pagaron un precio alto por permanecer fieles.

“De los cuales el mundo no era digno.”
— Hebreos 11:38

No todo el que grita “profecía” es profeta.
No todo el que emociona tiene palabra de Dios.
No todo el que dice “Dios me dijo” realmente habló de parte de Dios.

La Escritura advierte:

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.”
— Jeremías 23:16

El verdadero profeta no busca que lo aplaudan. Busca que Dios pueda confiarle Su Palabra.

Y cuando llegue el momento de escoger entre agradar a los hombres o permanecer fiel a Dios, que pueda decir como los apóstoles:

“Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.”
— Hechos 5:29

Série Héroes de los que no se habla hoy día Prs Luis y Rossy Nexo 24.7 Una señal directa al corazón

05/10/2026
¿TIENES MIEDO?PUES HAZLO AÚN SINTIENDO MIEDO.Predica. Sal. Comparte. Ora. Sirve. Muévete.No esperes a que desaparezca el...
05/10/2026

¿TIENES MIEDO?

PUES HAZLO AÚN SINTIENDO MIEDO.

Predica. Sal. Comparte. Ora. Sirve. Muévete.

No esperes a que desaparezca el miedo para obedecer. La valentía no significa que no tengas miedo; significa que obedeces a Dios aunque tengas miedo.

Hay personas esperando una palabra, una oración, una visita, un abrazo, un mensaje, una invitación o simplemente que alguien se atreva a acercarse.

No te quedes sentado. Alguien depende de lo que portas.

ANANÍAS TAMBIÉN TUVO MIEDO

En Hechos 9 encontramos a un discípulo llamado Ananías. Dios le dijo que fuera a buscar a Saulo.

¿El problema?

Ananías sabía perfectamente quién era Saulo. Sabía que perseguía a los cristianos y que había hecho mucho daño a los creyentes.

Por eso respondió:

“Señor, he oído de muchos acerca de este hombre…”
Hechos 9:13

En otras palabras:
“Señor, ¿estás seguro de lo que me estás pidiendo?”

Ananías tenía razones para sentir miedo. Pero Dios no le dijo: “Espera hasta que se te quite el miedo”.

Le dijo:

“Ve, porque instrumento escogido me es éste…”
Hechos 9:15

Y Ananías fue.

Entró en aquella casa, puso sus manos sobre Saulo y le dijo:

“Hermano Saulo…”

¡Qué tremendo!

El hombre que había salido para perseguir cristianos terminó encontrándose con un discípulo que tuvo que vencer sus propios temores para obedecer.

Ananías quizá nunca imaginó todo lo que sucedería después. No sabía hasta dónde llegaría el ministerio de aquel hombre.

Pero su obediencia abrió la puerta para que Saulo recuperara la vista, fuera lleno del Espíritu Santo y comenzara una nueva etapa de su vida.

Tal vez tú estás esperando sentirte preparado.

Tal vez estás esperando que desaparezca el temor.

Tal vez estás pensando: “¿Y si no funciona? ¿Y si me rechazan? ¿Y si se burlan? ¿Y si fracaso?”

HAZLO AÚN SINTIENDO MIEDO.

Porque mientras tú estás sentado pensando en tus temores, alguien puede estar esperando lo que Dios puso dentro de ti.

No entierres tu llamado por miedo.

No calles tu testimonio por miedo.

No dejes de predicar por miedo.

No dejes de salir por miedo.

No dejes de servir por miedo.

El miedo puede estar presente, pero no tiene derecho a dirigir tu obediencia.

Ananías fue porque Dios dijo: “Ve”.

Y tú también necesitas levantarte.

PREDICA.
SAL.
COMPARTE.
SIRVE.
HAZLO AÚN SINTIENDO MIEDO.

Porque alguien depende de lo que portas.

“Sé fuerte y valiente… porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.”
Josué 1:9

Série Héroes de los que no se habla hoy día Prs Luis y Rossy Nexo 24.7 Una señal directa al corazón

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