Nuestros Santos fundadores son: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. • Como hijos e hijas de Teresa de Jesús, somos una familia religiosa llamada a ser testigo de la presencia de Dios en el corazón del mundo. Somos “contemplativos” en la realidad; es decir, hemos caído en la cuenta de que Dios está presente en nosotros, en los demás y en todos los acontecimientos históricos. La experiencia de Dios atraviesa el corazón de nuestra familia religiosa, siendo así, que nos tornamos en hombres y mujeres “contemplativos” y comprometidos con la transformación de nuestra historia.
• ¿Quiénes somos? Desde el principio, la Orden del Carmen lleva dentro de sí esta doble tendencia: deseo de soledad, de oración, de Dios, de lo absoluto; y deseo de realismo, de servir, de seguir a la Iglesia que se renueva, de estar al lado de los pobres. ¡Es la forma de ser fiel a sí misma! La Orden del Carmen, cultivará fuertemente la fraternidad que será el resultado de la escucha y meditación de la Palabra y que conduce a humanizar la vida de sus miembros, a unir a la persona y a las personas entre sí a pesar de las divergencias; y llegar de esa manera a ser presencia viva del Evangelio en el mundo.