24/05/2026
Preservar la unidad del evangelio vale más que tener la razón
Exposición de la Palabra de Dios - Filipenses 4:1-2 Juntas pero esperadas.
Pablo, en su caminar cristiano, enfrentó muchas divisiones: algunas por cuestiones doctrinales y otras por diferencias personales entre servidores del Señor. Él sabía cuán peligroso podía ser esto para la iglesia y para el testimonio del evangelio.
Por eso ruega a Evodia y a Síntique que resuelvan sus diferencias, no solamente por preservar una amistad, sino por amor al evangelio y a la unidad de la iglesia.
Su exhortación sigue hablándonos hoy. Muchas veces permitimos que el orgullo, la envidia, las heridas o las diferencias personales dañen relaciones y afecten la obra de Dios. Pablo nos recuerda que hay algo más grande que nuestras disputas: la causa de Cristo y el avance del evangelio.