27/09/2026
Hoy domingo en C.C.M ¨Casa de Dios¨, Dios nos confrontó con Apocalipsis 3:1-6.
El 2 dice: ¡Despierta! Reaviva lo que aún es rescatable, pues no he encontrado que tus obras sean completas delante de mi Dios.
El 3 dice: Así que recuerda lo que has recibido y oído; obedécelo y arrepiéntete. Si no te mantienes despierto, cuando menos lo esperes caeré sobre ti como un ladrón.
El 4 dice: Sin embargo, tienes en Sardis a unos cuantos que no se han manchado la ropa. Ellos, por ser dignos, andarán conmigo vestidos de blanco.
Es muy fácil ponernos la etiqueta de cristianos, ir a las reuniones, hablar bonito y decir las palabras correctas para encajar o quedar bien con los demás. Pero Dios no busca seguidores entre comillas ni personas de apariencia. A Él no lo engañamos con una fachada.
Jesús nos confronta con amor y nos pide algo simple: dejar las apariencias y ser reales.
Ser un verdadero cristiano no es parecer perfecto ante los demás, sino reconocer con humildad cuando estamos fallando, quitarnos la máscara y buscar a Dios de corazón. Hoy es un excelente momento para dejar de aparentar y empezar a vivir una fe sincera y auténtica.
¿Estás viviendo tu fe para que la vean los demás, o para vivirla de verdad con Dios?