22/08/2024
Estoy pensando que un corazón agradecido es aquel que no guarda rencor. Sin embargo, el rencor es una cualidad humana mezquina y dañina, tanto para el que la vive como el que estos recibe, es una natural reacción del ser que al sentirse herido, su imperiosa necesidad de defenderse , usará cualquier mecanismo, algunos son sentimentales , que sin tomar actitudes vengativas, dañan la integridad del ser, otros son tambien hechos. En realidad, el primer herido es el que siente en su ser el toque amargo. Y eso lo sabía Dios, por eso entre las gracias que Dios nos mando a través de su Hijo, fue la de ser tocados por su bondad infinita, esa que no hiere ni a uno ni al otro, sanidad para el herido y sanidad para el que se lamenta, es maravilloso confesar su debilidad. Eso de la confesión no lo entendí sino cuando años después , ya grande , me hice bautizar en la Iglesia Católica y comencé a conocer de Cristo en ella. En el credo que seguí con mis padres, no conocí de confesar mis debilidades a un sacerdote, eso no era necesario en la reunión de protestantes, ellos no seguían al Catolicismo, pero cuando entre en el bachillerato empece a inclinarme por lo que escuchaba sobre el catolicismo. Consulte hasta con un sacerdote católico y terminé aceptando ser bautizada por el mismo. Más de cincuenta años después , sigo siendo católica, porque me ha convencido su doctrina, y la descripción, con hechos actuales, las gracias que aún muestra el catolicismo en tantos años de SER y de EXISTIR, que descanso tan inmenso es confesar las debilidades a un ser como uno, y escuchar una palabra de perdón y aliento en la boda de un sacerdote . y luego, comulgar bajo las dos especies , con un nuevo corazón, aliviado de sus cargas y esperanzado!
Carmen Yamila de Ccs. Venezuela . 22, 8, de 2024