07/07/2024
05/07/24
Reunión de Iglesias por la unidad.
Por la misericordia de Dios, el viernes 5 de julio de 2024 se reunieron en el local de la Misión Reformada de la Gracia, las dos Misiones en Ibarra de la Iglesia Reformada de la Gracia y de la Iglesia Reformada Unida Luz de Vida, con el fin de hacer pública la unión entre ambas congregaciones, como resultado de la unidad eclesiástica entre la Iglesia de la Gracia y Luz de Vida, que conformaron la IRE (Iglesias Reformadas en Ecuador), cuya primera reunión de Classis se llevará a cabo el sábado 13 de julio de 2024.
Esta reunión histórica y especial comenzó con algunas palabras introductorias de parte del misionero Luis Terán, predicador licenciado por la Iglesia de la Gracia, para trabajar en la misión en Ibarra.
Después, el pastor Dagoberto Mosquera, ministro en la Iglesia Reformada de la Gracia, compartió brevemente cómo Dios, en su providencia, llevó a los ancianos de la Gracia a darse cuenta de la doctrina bíblica de los tres oficios y la necesidad de reunirse con Luz de Vida. Esto lo hizo con humildad, reconociendo los errores del pasado y señalando también como Dios obró en ambas congregaciones para que se produzca la reconciliación y la actual unidad, después de pasar más de un año en contacto mutuo.
Luego de esto, el pastor Pablo Landázuri predicó sobre Filipenses 2, exhortando a la unidad cristiana, fundamentada en la obra y carácter humilde de Cristo, nuestro Redentor, cuyo ejemplo debemos imitar, no poniéndo nuestros intereses y necesidades por encima de los demás. Al finalizar su mensaje, el pastor Pablo concluyó con una oración.
A continuación, el pastor Dagoberto retomó a la palabra, invitando a los hermanos reunidos a hacer preguntas o compartir sus inquietudes con respecto a la unión de las dos Misiones ibarreñas.
Después de esto, todos los hermanos se presentaron amablemente delante de todos, manifestando amor, cálida recepción y buena voluntad.
Además de esto, los hermanos encargados de ambas misiones, a saber, el hermano Luis Terán y Jorge De Sousa, oraron sentidamente a Dios, pidiendo por la unidad y el futuro de la nueva congregación.
Finalmente, los hermanos cenaron juntos y disfrutaron de un dulce tiempo de comunión, en sintonía con las palabra del Salmo 133:1: "¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!"