01/07/2020
Síguenos en Tiempo de Luz
bendiciones
𝑬𝑺𝑪𝑼𝑪𝑯𝑨𝑵𝑫𝑶 𝑨 𝑫𝑰𝑶𝑺
"𝓜𝓪𝓼 𝓮𝓼𝓽𝓸 𝓵𝓮𝓼 𝓶𝓪𝓷𝓭𝓮́, 𝓭𝓲𝓬𝓲𝓮𝓷𝓭𝓸: 𝓔𝓼𝓬𝓾𝓬𝓱𝓪𝓭 𝓶𝓲 𝓿𝓸𝔃, 𝔂 𝓼𝓮𝓻𝓮́ 𝓪 𝓿𝓸𝓼𝓸𝓽𝓻𝓸𝓼 𝓹𝓸𝓻 𝓓𝓲𝓸𝓼, 𝔂 𝓿𝓸𝓼𝓸𝓽𝓻𝓸𝓼 𝓶𝓮 𝓼𝓮𝓻𝓮́𝓲𝓼 𝓹𝓸𝓻 𝓹𝓾𝓮𝓫𝓵𝓸; 𝔂 𝓪𝓷𝓭𝓪𝓭 𝓮𝓷 𝓽𝓸𝓭𝓸 𝓬𝓪𝓶𝓲𝓷𝓸 𝓺𝓾𝓮 𝓸𝓼 𝓶𝓪𝓷𝓭𝓮, 𝓹𝓪𝓻𝓪 𝓺𝓾𝓮 𝓸𝓼 𝓿𝓪𝔂𝓪 𝓫𝓲𝓮𝓷" (𝓙𝓮𝓻𝓮𝓶𝓲́𝓪𝓼 7:23)
Uno de los mayores deseos que tiene DIOS para cada uno de nosotros es que podamos escuchar su voz, pero en nuestra naturaleza humana y en nuestro razonamiento vemos este escenario más que imposible por diversos factores, sin embargo podemos ver claramente en La Palabra de Dios como YHWH desea comunicarse, hablar con su PUEBLO.
Este versículo nos revela el poder que existe en escuchar su VOZ, primero vamos a partir con la afirmación que esta haciendo Dios por medio del profeta Jeremías, Dios dice: "ℰ𝓈𝒸𝓊𝒸𝒽𝒶𝒹 𝓂𝒾 𝓋ℴ𝓏, 𝓎 𝓈ℯ𝓇ℯ́ 𝒶 𝓋ℴ𝓈ℴ𝓉𝓇ℴ𝓈 𝓅ℴ𝓇 𝒟𝒾ℴ𝓈, 𝓎 𝓋ℴ𝓈ℴ𝓉𝓇ℴ𝓈 𝓂ℯ 𝓈ℯ𝓇ℯ́𝒾𝓈 𝓅ℴ𝓇 𝓅𝓊ℯ𝒷𝓁ℴ", en este fragmento encontramos la respuesta a una interrogante que muchas veces nos hacemos... ¿𝗖𝗼́𝗺𝗼 𝘀𝗲 𝘀𝗶 𝘀𝗼𝘆 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀?
El Padre Celestial nos indica que al escuchar su voz, automáticamente formamos parte del Pueblo del Eterno, y lo más interesante es, que el contexto de este pasaje tiene mucha similitud a lo que hoy se esta viviendo, ya que, en aquel tiempo Dios esta exhortando a un pueblo rebelde que prefiere irse en pos a sus deleites e ídolos. Jesús nos enseña el valor y la importancia de escuchar la VOZ DEL PADRE:
"𝗠𝗶𝘀 𝗼𝘃𝗲𝗷𝗮𝘀 𝗼𝘆𝗲𝗻 𝗺𝗶 𝘃𝗼𝘇, 𝘆 𝘆𝗼 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗼𝘇𝗰𝗼, 𝘆 𝗺𝗲 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲𝗻, 𝘆 𝘆𝗼 𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗼𝘆 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗲𝘁𝗲𝗿𝗻𝗮; 𝘆 𝗻𝗼 𝗽𝗲𝗿𝗲𝗰𝗲𝗿𝗮́𝗻 𝗷𝗮𝗺𝗮́𝘀, 𝗻𝗶 𝗻𝗮𝗱𝗶𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗮𝗿𝗿𝗲𝗯𝗮𝘁𝗮𝗿𝗮́ 𝗱𝗲 𝗺𝗶 𝗺𝗮𝗻𝗼." (𝗝𝘂𝗮𝗻 𝟭𝟬:𝟮𝟳-𝟮𝟴)
En diversas traducciones se interpreta esta palabra "escuchar" con "obedecer", entonces ¿QUÉ ES LO QUE REALMENTE DESEA EL SEÑOR? ..... Dios espera nuestra obediencia a cada palabra que sale de su boca, al obedecer (escuchar atentamente) la voluntad de Dios estamos prácticamente demostrando que, como 𝐬𝐮 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 no hay mayor deleite que OBEDECER A SU VOZ.
Para escuchar la voz de DIOS no existe una "fórmula" o un método científico... lo que nos enseña las escrituras es: "𝑀𝑎𝑠 𝑡𝑢́, 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑜𝑟𝑒𝑠, 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎 𝑒𝑛 𝑡𝑢 𝑎𝑝𝑜𝑠𝑒𝑛𝑡𝑜, 𝑦 𝑐𝑒𝑟𝑟𝑎𝑑𝑎 𝑙𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑟𝑡𝑎, 𝑜𝑟𝑎 𝑎 𝑡𝑢 𝑃𝑎𝑑𝑟𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎́ 𝑒𝑛 𝑠𝑒𝑐𝑟𝑒𝑡𝑜" (𝑀𝑎𝑡𝑒𝑜 6:6). Al entrar en intimidad (1 Cor 1:9) de una manera correcta y con un corazón dispuesto nos perfeccionamos en el ámbito de escuchar la VOZ DEL PADRE.
Y el resultado será que todas las voces externas que han querido traer distracción, miedo, desenfoque, preocupación, afán, estrés, ansiedad, etc.. empiezan a callarse, porque ahora ya no estamos atentos a lo que el mundo pueda estar hablando... estamos atentos a lo que YHWH está hablando de nosotros.
SHALOM.