Grupo de Oración Perpetuo Socorro - RCC Cuenca

Grupo de Oración Perpetuo Socorro - RCC Cuenca Renovación Carismática Católica - Parroquia San Alfonso
Bienvenidos a este espacio de reflexión y de fe.

Página para proclamar las maravillas de Dios a través de nuestro ministerio de alabanza, oración y servicio.
¡Bendecidos para bendecir!

Obispo, doctor de la Iglesia, fundador de la Congregación del Santísimo Redentor, patrón de los confesores y moralistas....
01/08/2024

Obispo, doctor de la Iglesia, fundador de la Congregación del Santísimo Redentor, patrón de los confesores y moralistas. Alfonso fue el renovador de la moral. La Práctica del confesor; el Homo Apostolicus y la Theologia Moralis, han hecho de él el maestro de la moral católica.


San Alfonso nació en Marianella —población integrada hoy en el área metropolitana de Nápoles— el 27 de septiembre de 1696. Sus 91 años de entrega al seguimiento de Jesús, a las misiones populares, al servicio pastoral y a la formación del pueblo y clero —para quienes escribió 111 obras— dejaron profunda huella en la cultura y en la espiritualidad. Juan Pablo II lo presenta con estas palabras: «San Alfonso es una figura gigantesca no sólo en la historia de la Iglesia, sino de la misma humanidad».
Formación

Alfonso fue el primogénito de una familia numerosa. Sus padres, don José de Liguori y doña Ana Cavalieri, pertenecían a la nobleza y dieron a Alfonso una formación privilegiada en diferentes campos: lenguas, humanidades, música, pintura, esgrima... Lo mismo sucedió en el campo religioso. En éste se advierte la presencia cercana de la madre, educada en el espíritu franciscano. De ella aprendió, sobre todo, el gusto por la oración intensa y afectiva, de la que fue maestro —doctor de la oración— y uno de los grandes orantes de la espiritualidad moderna.

Profesionalmente, Alfonso eligió el derecho. A los 27 años intervino en el proceso más famoso de la época: defendió a los Orsini frente a los Médici por la herencia del feudo de Amatrice. Estaban en juego una inmensa fortuna y un título nobiliario. Alfonso perdió el primero y último proceso de su vida, porque la sentencia se había dado de antemano. Al escucharla, abandonó la audiencia y pronunció las históricas palabras: —Mundo, te he conocido. ¡Adiós, tribunales!
No fue despecho profesional, sino el desenlace de una crisis interior sobre la corrupción de la justicia. Lo confirman numerosos testimonios históricos y su código deontológico, considerado ideal del abogado católico: 1) Nunca aceptar causas injustas, son perniciosas para la conciencia y el decoro. 2) No debe defenderse una causa con medios ilícitos e injustos. 3) No causar al cliente costes innecesarios, en caso contrario el abogado está obligado a restituir. 4) Las causas de los clientes se deben tratar con el mismo esmero que las propias. 5) Es necesario el estudio de los procesos para encontrar los argumentos válidos para su defensa. 6) La dilación y negligencia de los abogados, con frecuencia perjudican a sus clientes y se deben reparar los daños, de lo contrario se falta contra la justicia. 7) El abogado ha de pedir a Dios ayuda en la defensa porque él es el primer defensor de la justicia. 8) No parece bien que un ahogado acepte muchas causas superiores a su talento, sus fuerzas y tiempo, porque con frecuencia no podrá preparar su defensa. 9) La justicia y la honestidad no pueden separarse, en ningún caso, del abogado católico; más aún, debe cuidarlas como la niña de sus ojos. 10) El abogado que pierde una causa por su negligencia tiene obligación de satisfacer todos los daños a su cliente. 11) En la defensa de las causas es necesario ser veraz, sincero, respetuoso y razonable. 12) Finalmente, los requisitos de un abogado son: ciencia, diligencia, verdad, fidelidad y justicia.
La llamada desde el pobre

En el proceso de búsqueda y «conversión» sucedió otro acontecimiento decisivo. Alfonso pasaba largo tiempo en oración ante el Santísimo y en el Hospital de los Incurables, presentado así por un contemporáneo: «No es más que un lugar apestado, donde todos los males se acumulan y multiplican». Los Incurables recogían los enfermos terminales pobres y abandonados, asistidos por voluntarios de distintas cofradías...

El 29 de agosto de 1727, Alfonso se negó a acompañar a su padre a palacio para celebrar el cumpleaños de la emperatriz de Austria, a quien pertenecía, en ese momento, el Virreinato de Nápoles. Decidió irse al hospital. La opción era fuerte y significativa. Mientras atendía a los enfermos se vio en una luz envolvente, le pareció que el edificio crujía y en lo hondo de su corazón escuchó una llamada personal: ?Alfonso, deja el mundo y entrégate a mí. Por un momento se sintió conmovido; pero su mente práctica lo consideró ilusión pasajera y continuó sus tareas de servicio a los enfermos. Al salir, en la escalera, se repitió la llamada nítida que llegaba desde los pobres. La acogió y se encaminó, gozoso, a la iglesia de la Merced. Ante María de Nazaret, dijo sí al seguimiento, dejó sobre el altar su espada de caballero e inició el camino de las bienaventuranzas... En el gesto, se despojó de la toga, las pelucas, los salones refinados y, poco después, de la primogenitura. La opción radical por el Evangelio era definitiva. A lo largo de su vida celebró el 29 de agosto como «el día de mi conversión».

A pesar de la oposición paterna, Alfonso ingresó en el seminario y comenzó los estudios teológicos. El 21 de diciembre de 1726, en la catedral de Nápoles, recibió la imposición de las manos del obispo y extendió las suyas, estremecidas, a la unción del Espíritu: era sacerdote. Tenía 30 años.

Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Mateo 13, 47-53En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:«El reino de...
01/08/2024

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 47-53

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Habéis entendido todo esto?».
Ellos le responden:
«Sí».
Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

Reflexión del Evangelio de hoy
Cuando le salía mal, volvía a hacer otra

Así estáis vosotros en mis manos. Ciertamente estamos en las manos de Dios. Nada podemos hacer bien sin su ayuda y su dirección. Sabemos que la voluntad de Dios es que el hombre, la humanidad entera, viva y sea feliz.

Pero no es tan fácil: el hombre, que fue creado a imagen de Dios, recibió el enorme regalo de la libertad. El ser humano puede elegir, puede caminar a favor o caminar en contra y el Creador respeta el hacer de cada uno y el de todos.

¿Qué pasa cuando el hombre se equivoca y camina por vías erradas? Dios, a través de Jeremías nos dice que puede desechar el cacharro defectuoso y fabricar uno nuevo y perfecto.

Jeremías anuncia la intención del Creador de castigar las faltas de su pueblo. Un pueblo elegido y llevado por su mano a lo largo de su historia; una historia cargada de traiciones y arrepentimientos, con un Dios vigilante y dispuesto a castigar los errores, pero también dispuesto a olvidar sus amenazas, los castigos, prometidos y merecidos. Si se produce un arrepentimiento, vuelve una y otra vez a favorecer a su pueblo. Es difícil escapar de la misericordia y la ayuda divina.
Guardan los buenos; tiran los malos

Es clara y contundente la opinión de Jesús respecto al bien y el mal. Los seres humanos estamos siempre en las manos de Dios. Podemos seguirle, podemos ir en otras direcciones, pero conviene que no perdamos de vista que los peces buenos se ponen en cestos; los peces malos simplemente se tiran.

Los que vivimos en ambientes marineros estamos acostumbrados a la imagen de las descargas de los barcos de pesca. Vemos como van sacando de sus bodegas la pesca, como se distribuye en cajas según sus tamaños y clase de pez y como vuelven al mar, con gran alboroto de las gaviotas, los pescados no útiles. Esta parece ser la imagen que nos presenta hoy Jesús: los buenos al paraíso; los malos al fuego.

Difícil lo tenemos si esto lo tomamos al pie de la letra. Menos mal que, como nos ha dicho Jeremías en la primera lectura, el Alfarero está siempre dispuesto a retomar el barro averiado, el que ha salido mal o se ha torcido en un momento, y comenzar un nuevo cacharro, una nueva persona renacida, de nuevo hermosa y perfecta, y si vuelve a fallar, porque nos hizo libres para equivocarnos, y somos frágil barro, recomenzará la tarea cuantas veces sea preciso, porque lo que le interesa, lo que quiere, es que todos nos salvemos.

Jesús remata con ésta una serie de parábolas que en este capítulo 13, empiezan con el sembrador, sigue con la cizaña, el grano de mostaza, el fermento en la masa, el tesoro y la perla encontrados, y remata con ésta de la red. Son unas enseñanzas sobre el Reino que no conviene que olvidemos. Podemos ver en ellas, en todas, la idea que Jesús quiere transmitirnos sobre el Reino de Dios: Dios no está siempre enfadado, listo para castigar nuestros desvíos, sino, con su mirada compasiva, buscando nuestro bien, rehaciendo la vasija tantas veces como sea preciso, para que, a pesar de nuestras faltas, podamos llegar a conseguir su favor.

En la juventud, siendo militar, sufrió una herida en una batalla lo que le llevó a convertirse abandonando su anterior v...
31/07/2024

En la juventud, siendo militar, sufrió una herida en una batalla lo que le llevó a convertirse abandonando su anterior vida de pecado. Se formó en la Universidad de París y ya en Roma fundó la Compañía de Jesús. Dió origen a los ejercicios espirituales como modelo de introspección.

La fuente primaria e imprescindible de la biografía de Ignacio es sin duda alguna su autobiografía o Relato del Peregrino, que él contó a Gonçalves da Cámara.

Con este documento fundamental y las otras fuentes primarias podemos reconstruir con fiabilidad la figura del fundador de la Compañía.

La trayectoria de su vida puede resumirse muy brevemente con estas palabras: pecador, penitente, peregrino, y sólo luego líder y fundador, más brevemente aún, de Íñigo a Ignacio.

El último de los trece hijos de don Beltrán Ibáñez de Oñaz y doña Marina Sánchez de Licona heredó las cualidades y defectos de su familia y de su raza; la lealtad, el sentido del honor, la parquedad en las palabras, el realismo, el esfuerzo perseverante, la fe cristiana, pero también la debilidad de la carne. Su padre tuvo varios hijos ilegítimos y sus hermanos no se distinguieron por sus buenas costumbres: él mismo fue esclavo del vicio de la carne y cometió delitos que el proceso subsiguiente calificó de “enormes, cometidos de noche y con alevosía”.

Su estancia en la corte, como paje del contador mayor don Juan Pérez de Cuéllar, le sirvió para asimilar las maneras cortesanas, la dirección administrativa y el arte de la correspondencia epistolar, en que sería maestro.

Su conversión tuvo lugar durante su convalecencia después de su herida en la ciudadela de Pamplona y se originó con un ejercicio de introspección que ha quedado como modelo; lo plasmaría en las «reglas para el discernimiento de espíritus» que incorporó en su libro de Ejercicios Espirituales.

Le quedaba mucho que aprender, pero fue aprendiendo. De momento era un simple penitente sin otro deseo que ir a Tierra Santa. La estancia semiobligada en Manresa afinó y profundizó su visión y perfiló para siempre lo que sería la espiritualidad ignaciana. Un día, estando sentado junto al río, se le empezaron a abrir los ojos del entendimiento de tal modo que le parecían nuevas todas las cosas; es la famosa visión del Cardoner. De este tiempo dirá que Dios le trataba de la misma manera que un maestro de escuela a un niño, enseñándole. En una primera fase, se dio a la penitencia despiadadamente: luego padeció escrúpulos que sólo una clara gracia de Dios le curó: entonces atenuó sus penitencias, se «humanizó», y empezó a hacer apostolado. Cuando salió de Manresa, el discípulo era ya un consumado maestro de espíritu.

Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Mateo 13,44-46En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:«El reino de ...
31/07/2024

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,44-46

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.
El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra».

Reflexión del Evangelio de hoy
Las criaturas nacemos en pecado, por eso, solamente sentimos sosiego y refrigerio en el Señor. El profeta siente la necesidad de devorar las palabras del Señor, porque son las únicas que le llenan el corazón. Todos los cristianos tendríamos que vivir esta experiencia. Realmente, ¿qué palabras merecen la pena, o qué palabras podemos comparar con la Palabra de Dios? Tenemos más en cuenta las palabras de ciertas personas, porque tienen un prestigio, una fama importante en nuestro entorno o sociedad y sin embargo, la Palabra de Dios, que todos los días se nos da, no le prestamos atención, ni nos interesa demasiado.

Si no estamos, o no nos dejamos proteger, bendecir e iluminar por el Señor, brota la maldición, el lado oscuro, el disfrute mundano y carnal, que solamente consigue vaciar el corazón del amor de Dios, para ocuparlo de cosas que no tienen ningún sentido. Además, poco a poco va creciendo en nosotros la ira, la soberbia, la envidia, etc., lo que hace que se encone la herida, porque no le dejamos actuar a Él. Hay que tener muy presente lo que el Señor le dijo a nuestra hermana Santa Catalina de Siena: “Tú eres la que no eres y yo soy el que soy” Es decir, el único que puede hacernos muralla de bronce inexpugnable ante el maligno y su seducción, es el Señor, porque Él está con nosotros y nos cuida y libra de todos los enemigos que podamos tener; por eso, decimos lo mismo que el salmo 58: “Dios es mi refugio en el peligro”.
Vender todo lo que tiene y comprar el campo…

En este pasaje de San Mateo, el Señor nos pone dos ejemplos comparativos del Reino de los Cielos que se asemejan mucho: “el tesoro escondido en el campo”, y el “comerciante de perlas finas”. Los dos trasmiten un mismo o similar mensaje: que el estar con Dios y ser de Dios es de gran valor para el que lo descubre. Vivir en el Señor y para el Señor te plenifica, te llena de alegría. El tesoro escondido es el Misterio Trinitario que todos los hijos de Dios que vivimos en gracia, llevamos oculto y escondido en el alma, convertido en sagrario de la Santísima Trinidad. Este es el tesoro más grande en la tierra y para eso, con alegría, renunciamos y nos vaciamos de todo lo que no sea El en nuestro corazón.

Cuando encontramos un gran tesoro, en este caso Jesucristo, nos llenamos de alegría y con gozo dejamos de un lado lo demás y hacemos todo lo que está en nuestras manos para adquirir, comprar y tener ese gran Tesoro. Como dice San Pablo: “todo lo estimo basura con tal de ganar a Jesucristo…” Pidamos al Espíritu Santo, -como lo hizo San Ignacio de Loyola, cuya memoria celebramos hoy- su luz, su discernimiento, para saber encontrar, cada día, ese Tesoro en nuestras vidas y para que pongamos nuestro corazón en Él. Allí donde está tu tesoro, está tu corazón. ¿Dónde tengo yo puesto mi corazón?

Vamos a encontrarnos con Cristo por medio de su PALABRA, de la ORACIÓN, de la ALABANZA y ver su rostro en el HERMANO.Les...
29/07/2024

Vamos a encontrarnos con Cristo por medio de su PALABRA, de la ORACIÓN, de la ALABANZA y ver su rostro en el HERMANO.
Les esperamos en el con gran ALEGRÍA en el GRUPO DE ORACIÓN:
📍Cuenca
⛪️ Parroquia San Alfonso - Centro Pastoral Juan Bautista Stiehle
🗓️ Lunes
🕣18h30
¡Que viva Cristo! 🙌🏼✨

En este domingo, último del mes de julio, nos encontramos prácticamente en el ecuador del verano. En la celebración de l...
28/07/2024

En este domingo, último del mes de julio, nos encontramos prácticamente en el ecuador del verano. En la celebración de la Eucaristía se nos brinda una nueva ocasión de proclamar, acoger y reflexionar la Palabra de Dios, que siempre nos interpela y aporta dimensiones nuevas y necesarias para nuestra vida creyente.

Durante cinco domingos vamos a leer casi en su totalidad el capítulo 6 del evangelio de San Juan. Debemos estar muy atentos porque este evangelista usa muchos símbolos. Hoy se nos presenta la narración de la multiplicación de los panes y los peces.

El evangelista san Juan subraya como ningún otro, el carácter eucarístico de la multiplicación de los panes. Para las primeras comunidades cristianas la Eucaristía no era solo el recuerdo de la vida, la muerte y la resurrección del Señor; era también una anticipación de la fraternidad del Reino de Dios. Toda eucaristía ha de estar orientada a crear fraternidad.
Evangelio del día
Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 1-15

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.
Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
«¿Con qué compraremos panes para que coman estos?».
Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe le contestó:
«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?».
Jesús dijo:
«Decid a la gente que se siente en el suelo».
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil.
Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda».
Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
«Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo».
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.
PALABRA DEL SEÑOR

El evangelio de hoy está tomado de San Juan. Sabemos que el c. 6 es una de las obras maestras de la teología y la catequesis de San Juan, y por ello se ha escogido este capítulo, que se nos servirá en cinco domingos para que la comunidad pueda enriquecerse con esta alta y hermosa catequesis del pan de vida. Hoy se nos lee el milagro ( el signo, mejor) de la multiplicación, que sirve de introducción a toda la reflexión posterior.
Estaba cercana la Pascua, la gran fiesta judía, lo que enmarca muy bien las pretensiones teológicas del evangelista. De hecho, hay algunos elementos que nos recuerdan momentos de la vida del pueblo en el desierto: las penurias, el hambre, la intervención de Moisés, el maná… Jesús pregunta a sus discípulos qué pueden hacer con tanta gente como les sigue e inquiere cómo darles de comer. Es como el relato de Eliseo de la primera lectura; y Andrés, uno de los primeros discípulos, señala, no inocentemente, a alguien que tiene como un tesoro en aquella situación: cinco panes y dos peces ¿se los puede guardar para sí? ¡No es posible!. Vemos que la solución del dinero para comprar pan para todos es imposible, porque el dinero muchas veces no es la solución del hambre en el mundo.

El milagro de Jesús consistirá precisamente en hacer que el pan se comparta y se multiplique sin medida. No se saca de la nada, sino de poco (aunque para aquél joven es mucho). Pero el joven no se lo ha guardado para sí, y Jesús ha hecho posible que el compartir el pan sea compartir la vida. La gente vio a Jesús como un profeta (otra referencia al texto de Eliseo) y considerando que querían hacerlo rey por este gesto extraordinario se marcho a la soledad. Lo que vendrá después será una reflexión de la teología de cómo Dios comparte su vida con nosotros, por medio de Jesucristo. ¿Es posible decir muchas más cosas de este relato o signo milagroso? No es útil hacer grandes alardes de tipo histórico sobre cómo han nacido este tipo de relatos de la multiplicación de los panes y qué hecho concreto y memorable sustenta una narración o una tradición como esta.

En este caso de Juan sabemos muy bien que a las pretensiones del evangelista, como es su costumbre, este “signo/sêmeion” (él no les llama milagros) le sirve de base y de apoyo para construir el extraordinario discurso del pan de vida, como el maná que viene del cielo, que ha de leerse en domingos sucesivos, y que vine a continuación de nuestro relato. Todas las aportaciones originales o difíciles que se han dado sobre el particular no nos llevaría ni a solucionar la historicidad de este tipo de hechos, ni a remediar el hambre en el mundo. Pero sí hay una cosa clara: sea así o de otra manera lo que sucediera en un hecho memorable de Jesús, entre sus discípulos y las gentes que le seguían, el hambre no se arregla con milagros ni con dinero. El camino es, como el texto lo pone de manifiesto: compartir lo que se tiene en beneficio de todos. ¿Podría ser de otra manera? ¡desde luego que no! La Iglesia y la humanidad entera están llamadas a “reproducir” este milagro, este “signo” del compartir, entre tantos grupos y tantos pueblos que no pueden comer ni pagar la deuda que los empobrece. Otro tipo de lectura e interpretación de nuestro relato no tendría sentido hoy. La “apologética” del poder divino y extraordinario de Jesús o de Dios no daría de comer a tantos que hambrean lo necesario.

¡ES HOY,ES HOY! Encuentro Carismático Católico del Ecuador  ¡La Renovación Carismática Católica!Contaremos con las deleg...
26/07/2024

¡ES HOY,ES HOY! Encuentro Carismático Católico del Ecuador

¡La Renovación Carismática Católica!

Contaremos con las delegaciones de todo el Ecuador unidas en un mismo corazón para alabar al Señor, es una oportunidad que nos concede el Señor para celebrar la unidad y fraternidad como la gran familia carismática que somos: adultos, jóvenes y niños👐

Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Mateo 13, 18-23En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Voso...
26/07/2024

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 18-23

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.
Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».

Reflexión del Evangelio de hoy
Os iré reuniendo a uno de cada ciudad, a dos de cada tribu, y os traeré a Sión

El contexto histórico que vive el profeta Jeremías es desolador: Israel, primero el reino del Norte y luego el Reino del Sur, es conquistado y sus habitantes deportados. En este ambiente, Jeremías nos presenta la relación de con Dios, en términos de relación de amor matrimonial. Una relación en la que Israel, poco a poco, ha ido alejándose de Dios, yéndose detrás de otros dioses. Las consecuencias serán desastrosas: Jerusalén es destruida y sus gentes obligadas a dejar su tierra y vivir en el exilio.

En medio de esta situación tan dura, el mensaje del profeta en este día está cargado de esperanza: Dios invita a su pueblo a la conversión, a volver a Él; un volver en el que será el mismo Dios quien “traiga”, “reúna” a aquellos que se alejaron, proporcionándoles buenos pastores, buenos guías. Jerusalén se convierte en el signo de la presencia de Dios, en torna a quien se forma el nuevo pueblo que reunirá a todas las naciones.

Dejemos que también resuene en nuestro corazón, que con frecuencia se desorienta y se aleja del Señor, sus palabras de ánimo, las palabras que nos dirige desde el amor fiel que nos tiene: “volved” “yo soy vuestro dueño” “os reuniré” “os traeré” “os daré pastores, según mi corazón” “os multiplicareis y creceréis en vuestro país.” A través de ellas, Dios tira de nosotros, nos atrae hacia sí y nos conduce hacia nuestro hogar, que Él siempre habita.

San Joaquín y Santa Ana

Padres de la Virgen María, abuelos de Jesús. La conmemoración de los santos Joaquín y Ana es una buena ocasión para recordar las raíces humanas de Jesús. En él, Dios se ha emparentado con la estirpe humana. En esta fecha los cristianos evocan la presencia de los abuelos.

La conmemoración de los santos Joaquín y Ana es una buena ocasión para recordar las raíces humanas de Jesús. En él, Dios se ha emparentado con la estirpe humana. El relato evangélico que se proclama en este día evoca las palabras con las que Jesús declara dichosos a sus contemporáneos por haber tenido la suerte de ver y oír lo que habían anhelado los profetas y los justos de otros tiempos.

Por otra parte, la imagen habitual de Santa Ana, acompañando a María y al pequeño Jesús, refleja, también para un tiempo de desentendimiento e individualismo, la necesaria relación y comprensión entre las generaciones. El texto del libro del Eclesiástico (41, 1.10-15), que hoy se lee en la celebración eucarística, nos invita a hacer revivir en gratitud la memoria de los antepasados. No es extraño que esta fecha evoque con frecuencia entre los cristianos la presencia de los abuelos y la responsabilidad ética de ofrecer la necesaria atención integral a los ancianos.

Evangelio del díaLectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los...
25/07/2024

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó:
«¿Qué deseas?».
Ella contestó:
«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».
Pero Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».
Contestaron:
«Podemos».
Él les dijo:
«Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:
«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

Reflexión del Evangelio de hoy
La fidelidad de Santiago
Celebra hoy la Iglesia la fiesta de Santiago Apóstol, testigo y seguidor de Jesús, fiel y valiente. Comienza la primera lectura describiendo una comunidad de apóstoles reunida y unida. Una comunidad que predicaba el Reino de Dios, y que al hacerlo atraía a tanta gente, que molestaba a las autoridades religiosas, hasta el punto de que el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago.

Estos pasajes de los Hechos de los Apóstoles nos desafían a vivir nuestra fe con valentía y convicción. Nos recuerdan que el testimonio cristiano auténtico puede atraer oposición y persecución, pero también que es un canal apropiado de predicación para extender el Reino de Dios. Como los primeros apóstoles, estamos llamados a ser testigos del amor y la resurrección de Jesús y sobre todo, estamos llamados a predicarlo.

¡La Renovación Carismática Católica!Nuestro carisma es una forma renovada y se prioriza para favorecer la experiencia pe...
24/07/2024

¡La Renovación Carismática Católica!
Nuestro carisma es una forma renovada y se prioriza para favorecer la experiencia personal del encuentro con Jesús en la eficacia del Espíritu Santo.

Hoy como cada lunes, emocionados de encontrarnos con Cristo y nuestros hermanos, les esperamos en el  GRUPO DE ORACIÓN:📍...
22/07/2024

Hoy como cada lunes, emocionados de encontrarnos con Cristo y nuestros hermanos, les esperamos en el GRUPO DE ORACIÓN:
📍Cuenca
⛪️ Parroquia San Alfonso - Centro Pastoral Juan Bautista Stiehle
🗓️ Lunes
🕣18h30
¡Que viva Cristo! 🙌🏼✨

Evangelio del díaLectura del santo Evangelio según San Marcos 6, 30-34En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirs...
21/07/2024

Evangelio del día
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:
«Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.

Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.

Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
PALABRA DEL SEÑOR

El evangelio nos muestra el hambre que tenía la gente de escuchar un mensaje de salvación y de gracia, el que Jesús ofrecía por todas las aldeas y pueblos de Galilea, a lo que habían contribuido también sus discípulos, enviados para llegar a donde no podía llegar él. Es sintomático cómo el texto busca un lugar solitario para gustar más profundamente esta experiencia de la misión, ya que muchos iban y venían, sin dejarles personalizar esta experiencia. Pero al final, al desembarcar de nuevo en la orilla del lago, el texto nos muestra que Jesús ve a la gente con tal anhelo de escucharle, que la compasión del pastor puede más en su corazón. Sin duda que habría gente dirigida por alguna sintonía populista, como sucede con todos los fenómenos sociales y religiosos; pero en medio de todo Jesús detecta la falta de orientación y la necesidad de salvación de los abandonados. De esa manera, por medio de nuevos pastores, se cumple con más o menos precisión el texto de Jr 23,1-6: por una parte los pastores, los apóstoles; por otra el pastor, el nuevo rey, del que parte el mensaje fundamental del reino. De esa manera se explica maravillosamente la continuación de la narración del evangelio con la primera multiplicación de los panes, que es un relato que se introduce con esta actitud de Jesús al compadecerse de la multitud.

Dirección

Centro Pastoral Juan B Stiehle
Cuenca

Horario de Apertura

Lunes 18:00 - 20:30

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Grupo de Oración Perpetuo Socorro - RCC Cuenca publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir