13/04/2025
**Crianza desde una perspectiva Bíblica**
Es difícil ser padres, criar, enseñar, instruir, acompañados de sentimientos de desesperación, frustración, de que tus hijos puedan entender lo que ahora como adulto haz comprendido, pero recordemos el amor que Dios tuvo con nosotros para atraernos a sus brazos, su cuidado de que escojamos lo bueno y al final siempre escogimos nuestra carne, tengamos ese amor de Dios en nosotros, el instruir según el modelo de Crist, por ello hago una comparación de nuestra crianza con Manoa el padre de Sansón y su madre, quienes pidieron esa sabiduría a Dios para poder hacer lo correcto e instruir a sus hijos conforme lo que Jehová quería, pero a pesar de sus esfuerzos Sansón se equivocó, ¿Por qué? Si ellos pidieron a Dios que los guiara, es que el trabajo de los padres de Sansón era instruir y ellos lo hicieron, pero quién debía escoger era Sansón y el también lo hizo, no podemos culparnos de las decisiones de nuestros hijos cuando tenemos nuestra conciencia tranquila que pedimos a Dios la sabiduría para instruir a nuestra herencia. Ahora no te rindas, porque Dios es fiel y todo nos ayuda para bien.
Jueces 13:8-12
Nueva Traducción Viviente
8 Entonces Manoa oró al Señor diciendo: «Señor, te pido que el hombre de Dios vuelva a nosotros y nos dé más instrucciones acerca del hijo que nacerá».
9 Dios respondió a la oración de Manoa, y el ángel de Dios se le apareció otra vez a la esposa mientras estaba sentada en el campo; pero Manoa, su esposo, no estaba con ella. 10 Así que, enseguida ella fue corriendo a contarle a su esposo: «¡El hombre que se me apareció el otro día está aquí de nuevo!».
11 Manoa regresó corriendo con su esposa y preguntó:
—¿Eres el hombre que le habló a mi esposa el otro día?
—Sí—contestó él—, soy yo.
12 Entonces Manoa le preguntó:
—Cuando tus palabras se hagan realidad, ¿qué reglas deben gobernar la vida y el trabajo del muchacho?