21/05/2026
¿Conoces la historia de Mefiboset? (2 Samuel 9)
Era un príncipe que, por causa de una caída en su infancia, quedó lisiado y terminó exiliado en Lo-debar (un lugar de escasez y olvido). Su esencia pasó de ser la de un heredero, a la de alguien que se sentía como un “perro muerto”.
Pero un día, el rey David mandó a buscarlo. ¿Para castigarlo? ¡No! Lo mandó a buscar por amor a su padre Jonatán, para mostrarle gracia inmerecida.
Mefiboset sufrió un cambio de esencia: dejó atrás las marcas del dolor y el rechazo, para recordar quién era realmente. Y lo más importante: su lugar en la mesa no era por sus propios méritos, sino por pacto.
Hoy el Rey te dice a ti:
No importa de dónde vengas o las caídas que hayas tenido. Ya no eres un esclavo de tus heridas. Tu lugar ya está preparado, y el Rey te ha mandado a llamar. ¡Siéntate, recupera tu identidad y disfruta de tu herencia! 🍽️❤️
Etiqueta a alguien que necesite recordar hoy su identidad en el Rey. 👇