11/08/2026
Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo;
Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.
Salmos 37:8-11 RVR 1960.
Buenos días mis hermanos y amigos Gracia Y Paz sea con todos vosotros de Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo. Mis amados escuchen esto.
La belleza en la humildad.
Otra belleza que Dios otorga a los humildes es el contentamiento, Aquellos que tienen un espíritu afable y apacible por medio de la gracia de Dios están satisfechos con lo que tienen. Le dan gracias a Dios por lo poco; piensan como aquella mujer piadosa que comió un pedazo de pan y bebió un poco de agua y dijo: “Qué ¡Todo esto y además, Jesucristo!” Hay un gran encanto en el contentamiento, mientras que la envidia y la avaricia son cosas feas a los ojos de aquellos que tienen un mínimo de percepción espiritual. Así que la humildad, al producir contentamiento, nos embellece
La humildad también produce santidad y, ¿quién no ha escuchado acerca de “la belleza de la santidad”? Cuando alguien se propone controlar su temperamento y someter su voluntad y su mente a Jesús de la forma más dulce, la consecuencia será la obediencia a Dios, y la vida entera se vuelve hermosa. Alabemos al Señor que tuvo a bien poner algo de belleza en nosotros y bendigamos a Dios por la santidad de su pueblo siempre que la veamos manifestarse. Es una lástima que esto sea tan escaso pero, ¡qué consuelo es saber que el Señor tiene algunos dentro de su pueblo que son de espíritu humilde y apacible, a quienes hermosea con la salvación! Si es usted uno de esos de espíritu hunilde y apacible. Diga AMENNN.
*CRISTO VIENE SHALOM.*
*PASTOR LEP.*