29/08/2025
¡Shalom, Shalom familia
En nuestra vida cristiana enfrentamos un enemigo silencioso pero muy peligroso: la distracción. No siempre llega como algo malo, muchas veces se disfraza de cosas “buenas” pero que nos apartan de lo esencial: la comunión con Dios, la obediencia a Su Palabra y el propósito que Él ha puesto en nuestras manos.
Pedro, al caminar sobre las aguas, pudo hacerlo mientras tenía la mirada en Jesús, pero cuando se distrajo con el viento y las olas, comenzó a hundirse (Mateo 14:29-30). Esa misma enseñanza nos muestra que la clave está en mantener la mirada fija en Cristo, no en las circunstancias.
El enemigo sabe que quizás no podrá detenerte, pero intentará distraerte para que pierdas tiempo, te desenfoques y no alcances lo que Dios preparó para ti.
¡Tiempo de Avance! Ⓜ️🅰️Ⓜ️Ⓜ️