28/07/2026
Hepatitis: un desafío de salud que Cuba no toma a la ligera
Justo cuando el planeta celebra hoy el Día Mundial contra la Hepatitis, los brotes de esta enfermedad (inflamación del hígado) reportados en algunas localidades del país preocupan a la población, a la vez que se impone informar sobre cómo surgen estos brotes, cómo controlarlos y de qué manera son prevenibles.
Justo cuando el planeta celebra hoy el Día Mundial contra la Hepatitis, los brotes de esta enfermedad (inflamación del hígado) reportados en algunas localidades del país preocupan a la población, a la vez que se impone informar sobre cómo surgen estos brotes, cómo controlarlos y de qué manera son prevenibles.
De acuerdo con autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap), lo que está ocurriendo en el país no se diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, porque la hepatitis se manifiesta de esa forma en determinados momentos del año.
Sobre estos temas, la doctora Daniuska Hernández Griñán, especialista en Higiene y Epidemiología y responsable del Programa de Enfermedades de Transmisión Digestiva y de Inmunización en el Minsap, precisó recientemente a Trabajadores que en este sentido existen las hepatitis no virales y las virales.
Las primeras, explicó la especialista, son de origen autoinmune, reacti¬vas; por lo cual dependen de que la persona tenga otra en¬fermedad y esta sea la respuesta del organismo; las alcohólicas surgen entre los bebedores habi¬tuales, y las medicamentosas por el uso prolon¬gado de un tipo de fármaco hepatotóxico.
Las virales son las infecciosas: A, B, C y D (o delta que por sí sola no produce la enferme¬dad sino en coinfección con la B), y la E, acotó.
En cuanto a sus variantes, la A y la E se transmiten preferentemente por vía digestiva (boca-ano), asociadas regularmente a un saneamiento deficiente y una mala higiene, por lo cual se adquieren mediante el agua y alimentos conta¬minados, crudos o con insuficiente cocción.
Para evitarlas el agua debe ser tratada o hervida, los vegetales y las frutas lavarse bien antes de ser consu¬midos, cocinar adecuadamente los alimentos y mantener la higiene personal, sobre todo el la¬vado de las manos, lo cual reduce considerablemente el riesgo de transmisión al tener en cuenta que justo estos tipos de hepatitis pue¬den provocar brotes.
Dichos brotes pueden ocurrir en instancias institucionales (centros de trabajo o estudio) y en la comuni¬dad y se puede entablar la transmisión de un individuo a otro si el enfermo no cumple las medidas anteriores.