10/05/2026
Hoy tuvimos el privilegio de vivir un tiempo precioso de comunión y reflexión junto a las madres de nuestro Ministerio.
Con gratitud en el corazón, celebramos la virtud y la gracia que encierra el ejercicio de la maternidad, reconociendo que los hijos no solo somos fruto del amor de nuestros padres, sino también la herencia más hermosa y el regalo que Dios ha diseñado con esmero para cada una de ellas.
Compartimos sonrisas, abrazos y algunos recuerdos imborrables de este día tan especial.
¡Dios les bendiga siempre, queridas madres!