27/06/2026
¿Por qué algunos cristianos responden así ante el terremoto en Venezuela?
Amigos, algo me ha estado pesando mucho estos días. Ante la tragedia del terremoto, en vez de ver mayormente mensajes de oración, consuelo y solidaridad… muchos cristianos estamos publicando cosas como: “es por el pecado”, “culpa de la idolatría”, “Dios está juzgando” y cosas por el estilo.
Entiendo que queramos buscarle sentido a lo que duele. Pero esta actitud me recuerda exactamente lo que Jesús confrontó hace 2000 años.
En Lucas 13:1-5, le contaron a Jesús sobre dos tragedias: unos galileos asesinados por Pilato y 18 personas que murieron cuando se derrumbó la torre de Siloé. La gente de entonces hacía lo mismo que hoy: “seguro eran más pecadores que nosotros, por eso les pasó”.
Jesús les respondió con fuerza:
«¿Piensan que aquellos eran más culpables que todos los demás…? Les digo que no. Pero si no se arrepienten, todos ustedes perecerán igualmente.»
Jesús rechazó usar la tragedia para señalar a las víctimas. No negó que vivimos en un mundo caído, pero dejó claro que no somos quienes para convertir el dolor ajeno en juicio moral. Su mensaje no fue “ellos eran peores”, sino “arrepíntanse todos”.
Hoy hacemos exactamente lo que Jesús criticó: en lugar de llorar con los que lloran (Romanos 12:15), muchos preferimos dar una “lección espiritual” desde la comodidad de la pantalla. Eso no es discernimiento profético, es dureza de corazón disfrazada de piedad.
Que el terremoto nos mueva a:
Orar con humildad
Ayudar en lo que podamos
Consolar a los que sufren
Y sí, examinar nuestro propio corazón
Porque si usamos las tragedias solo para condenar a otros, estamos lejos del corazón de Jesús, quien lloró ante el sufrimiento y se acercó al dolor en vez de explicarlo con superioridad.
“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia.” (Mateo 5:7)
Oremos por Venezuela. Y que Dios nos ayude a ser luz, no jueces baratos.