11/08/2026
🌎 TERREMOTOS Y SEÑALES DEL FIN
¿Qué quiso enseñarnos Jesús?
El terremoto ocurrido hoy, 10 de agosto de 2026, en Colombia, vuelve a recordarnos lo frágil que puede ser la vida. El USGS registró un sismo de magnitud 7.4, localizado cerca de San José del Palmar, Chocó, a una profundidad aproximada de 107 km. Al momento de esta publicación, medios internacionales reportan más de cien fallecidos y graves daños; las cifras siguen cambiando mientras continúan las labores de rescate.
Ante una tragedia así surge una pregunta natural: ¿tienen los terremotos algún significado profético?
1. Jesús dijo que habría terremotos antes de su regreso
Cuando los discípulos preguntaron a Jesús:
««¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?»
Mateo 24:3»
Jesús respondió mencionando guerras, hambre y también:
««Y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores».
Mateo 24:7, 8»
Por tanto, desde el punto de vista bíblico, los terremotos forman parte del escenario que caracterizaría al mundo antes del regreso de Cristo.
Jesús, sin embargo, añadió algo fundamental:
««Mirad que no os turbéis; porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin».
Mateo 24:6»
Es decir: una tragedia no significa que podamos poner fecha al regreso de Jesús. Las señales deben observarse juntas y dentro de todo el mensaje de Mateo 24.
2. Los terremotos son una señal, pero no la única
Jesús no habló solamente de movimientos de la tierra. En Mateo 24 señaló también:
Guerras y conflictos → Mateo 24:6, 7
Hambre y calamidades → Mateo 24:7
Terremotos en distintos lugares → Mateo 24:7
Engaños religiosos → Mateo 24:4, 5, 11
Persecución → Mateo 24:9
Aumento de la maldad → Mateo 24:12
Enfriamiento del amor → Mateo 24:12
Predicación mundial del evangelio → Mateo 24:14
Esta última señal merece especial atención:
««Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin».
Mateo 24:14»
Por eso, para el cristiano, la pregunta principal no debería ser solamente «¿cuántos terremotos están ocurriendo?», sino también: «¿Estoy preparado para encontrarme con Cristo y estoy ayudando a otros a conocerlo?»
3. ¿Los terremotos modernos demuestran que el fin está cerca?
Durante la última década, varios terremotos han quedado grabados en la memoria mundial. No todos fueron los más fuertes registrados, pero tuvieron un enorme impacto humano y mediático.
Entre ellos se encuentran:
- México, 19 de septiembre de 2017: magnitud 7.1, con graves daños en el centro del país.
- Haití, 14 de agosto de 2021: magnitud 7.2; además del fuerte movimiento, provocó miles de deslizamientos.
- Turquía y Siria, 6 de febrero de 2023: comenzó con un terremoto de magnitud 7.8, seguido por otro gran evento de magnitud 7.5; fue una de las mayores catástrofes sísmicas recientes.
- Marruecos, septiembre de 2023: un terremoto de magnitud aproximada 6.8 produjo miles de víctimas y destrucción considerable.
- Península de Noto, Japón, 1 de enero de 2024: magnitud 7.5, acompañado de tsunami, incendios, deslizamientos y graves daños.
- Myanmar, 28 de marzo de 2025: magnitud 7.7 cerca de Mandalay. Estudios posteriores estimaron una ruptura de aproximadamente 475 km y se reportaron más de cinco mil fallecidos.
- Colombia, 10 de agosto de 2026: magnitud 7.4 cerca de San José del Palmar, Chocó, con una grave emergencia humanitaria todavía en desarrollo.
Estos acontecimientos nos permiten comprender mejor la imagen utilizada por Jesús de un mundo marcado por crisis y sufrimiento.
Pero debemos hacer una precisión importante: Mateo 24 no dice expresamente que cada década tendría estadísticamente más terremotos que la anterior. Dice que habrá «terremotos en diferentes lugares» y que estas cosas forman parte del «principio de dolores». Por eso no necesitamos alterar los datos científicos para defender la profecía bíblica.
La profecía es suficientemente clara por sí misma.
4. ¿Por qué existen estas calamidades?
La Biblia presenta nuestro planeta como una creación afectada por el pecado.
Pablo escribió:
««Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora».
Romanos 8:22»
El mundo actual no corresponde completamente al propósito original de Dios. Patriarcas y Profetas presenta precisamente esta gran historia: una creación originalmente buena que fue afectada por la entrada del pecado y que espera finalmente su restauración.
Por eso existen enfermedad, muerte, deterioro y sufrimiento.
Sin embargo, debemos evitar una conclusión equivocada:
No podemos afirmar que las personas que mueren en un terremoto fueron castigadas por ser peores pecadoras que otras.
Jesús rechazó precisamente esa forma de pensar cuando habló de personas que murieron inesperadamente en una tragedia:
««Aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No».
Lucas 13:4, 5»
Una tragedia no nos autoriza a juzgar a las víctimas.
Nos invita a reconocer nuestra propia fragilidad.
5. Elena G. de White y las calamidades del tiempo final
Elena G. de White relacionó las calamidades con las señales que preceden el regreso de Cristo. El White Estate resume su enseñanza señalando que habló de terremotos, incendios y otras calamidades dentro del escenario profético anterior a la segunda venida.
También escribió:
««Las señales de los tiempos, que se cumplen rápidamente, declaran que la venida de Cristo está cerca».»
Y agregó que las calamidades por tierra y mar, los conflictos sociales y las alarmas de guerra anuncian acontecimientos de enorme importancia.
Pero el énfasis de Elena G. de White no era alimentar miedo ni especulación. Era preparar espiritualmente a las personas para encontrarse con Cristo.
En Los hechos de los apóstoles señala que la iglesia debe anunciar el evangelio precisamente mientras se aproxima la segunda venida y que la preparación espiritual del pueblo de Dios debe acompañar esa misión.
6. Entonces, ¿qué significa el terremoto de Colombia?
El terremoto de hoy no nos permite decir: «Cristo vendrá en determinada fecha».
Jesús fue categórico:
««Pero del día y la hora nadie sabe».
Mateo 24:36»
Tampoco debemos convertir el dolor de Colombia en material para crear miedo.
Pero sí podemos verlo como un recordatorio extraordinariamente serio de tres verdades bíblicas:
La vida es frágil.
«No sabéis lo que será mañana» (Santiago 4:14).
Nuestro mundo no permanecerá así para siempre.
Jesús prometió regresar (Juan 14:1-3).
Hoy es el momento de acercarnos a Dios.
«He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación» (2 Corintios 6:2).
7. ¿Cómo debe reaccionar un cristiano?
No con pánico.
No difundiendo rumores.
No afirmando fechas.
No juzgando a quienes sufren.
Nuestra respuesta debería ser mucho más cristiana:
Orar por Colombia. Ayudar al que sufre. Consolar al que perdió a alguien. Compartir nuestros recursos. Vivir preparados. Y anunciar la esperanza del regreso de Jesús.
Cristo dijo:
««Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca».
Lucas 21:28»
La profecía bíblica no fue dada para mantener al creyente mirando con miedo hacia el suelo.
Fue dada para que levante la cabeza y mire a Cristo.
🙏 REFLEXIÓN
Los terremotos nos recuerdan que aquello que parece firme puede moverse en segundos: edificios, ciudades, planes y proyectos.
Pero hay algo que permanece.
««Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar».
Salmo 46:1, 2»
Hoy nuestra oración está con Colombia, especialmente con las familias que han perdido seres queridos, con los heridos, con quienes permanecen desaparecidos y con todos los equipos de rescate.
Y mientras contemplamos nuevamente la fragilidad de nuestro mundo, recordemos la promesa de Jesús:
««Ciertamente vengo en breve».
Apocalipsis 22:20»
Nuestra respuesta puede seguir siendo la misma que hace casi dos mil años:
«Amén; sí, ven, Señor Jesús».