24/11/2025
1 Tas 1-4
La elección no solo es para salvación, sino para que vivamos una vida que glorifique a Dios.
Por eso, además de salvarnos, Dios nos llamó a
Anunciar el evangelio
Así como los apóstoles proclamaban a Cristo, nosotros también fuimos elegidos para compartir las buenas nuevas con el mundo.
Servir a Dios
No somos espectadores; somos siervos llamados a servir con fidelidad, amor y sacrificio.
Dar frutos
Jesús dijo que nos eligió para que llevemos fruto (Juan 15:16).
La elección verdadera siempre produce una vida transformada.
Ser obedientes
La elección no anula la responsabilidad; al contrario, nos impulsa a vivir en obediencia a la Palabra de Dios.
Santificarnos y alejarnos del pecado
Fuimos escogidos para ser santos y sin mancha (Efesios 1:4).
La salvación nos aparta del pecado y nos llama a una vida diferente.
Adorar y glorificar a Dios
El propósito final de la elección es que vivamos para la gloria de Aquel que nos salvó.
Dios no solo te salvó te escogió con propósito.
Te sacó de la muerte espiritual, te llamó por su Espíritu, te llevó al arrepentimiento y ahora te envía a vivir para Él
Anunciar, servir, obedecer, dar fruto, santificarte y glorificar su nombre.
Eres amado, escogido y enviado por Dios.
Dios les bendiga queridos hermanos.