05/01/2026
En nuestra tradición tomar la ordenación y los votos del Bodhisattva, coser un Rakusu y tomar refugio en la triple gema en una ceremonia, es la entrada al sendero, la Vía del Medio.
Pero en realidad cómo llevamos este Bodhisattva en nuestras vidas, qué conexión tiene con nuestra práctica de zazen?
Avalokiteshvara, Kanzeon Bosatsu, es la encarnación de la compasión infinita de Buda.
Cada mañana recitamos su nombre en el sutra de la Gran Sabiduría. Que nos dice: que gracias a la comprensión de que los fenómenos son carentes de sustancia propia (solo existen en relación de interdependencia) y por tanto: vacíos (de permanencia) realiza la Gran Sabiduría que ayuda a los seres a llegar a la otra Orilla (del Satori).
Este ideal del Bodhisattva se hace realidad en la falta de objetivos en nuestra práctica de zazen, cuando zazen deja de ser una herramienta del Ego para sentirnos mejores, cuando no perseguimos ninguna condición especial de la mente, estamos listos para escuchar al Mundo, sin proyectar nuestras ilusiones y exigencias.
En nuestras vidas corrientes es la disposición a servir sin elegir, despojarnos de la idea de quién merece o no amabilidad, amor y cuidados.
La compasión es la práctica de despojarnos de nuestro egoísmo.
Michel Tai Hei