02/06/2026
Ezequiel 3:9 (NVI)
"Haré tu frente como el diamante, más dura que el pedernal. No les tengas miedo ni te intimiden, por más rebeldes que sean."
Este versículo me recuerda que el llamado del Padre no depende de la aprobación de las personas, sino de la obediencia a Su voz. Él fortalece nuestro corazón, afirma nuestra identidad y nos da la firmeza necesaria para caminar en nuestro propósito sin temor. Lo que antes fue quebranto, hoy se convierte en fortaleza; lo que antes fue proceso, hoy es preparación para gobernar conforme a Su voluntad.
"Un día me llamó Quebrantada para Reinar; hoy me está restaurando para gobernar." 💛👑