02/03/2026
Tema: Cuando todo parece caer, nuestro refugio sigue firme
Salmos 11:1-5
En Jehová he confiado; ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave? Porque he aquí, los malos tienden el arco, Disponen sus saetas sobre la cuerda, Para asaetear en oculto a los rectos de corazón. Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo? Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres. Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.
Este salmo es atribuido a David, y podemos notar que refleja un momento de persecución y peligro en su vida. Posiblemente fue escrito cuando era perseguido por el rey Saúl o durante alguna rebelión interna contra su reinado. David estaba bajo amenazas reales de muerte, donde sus enemigos buscaban destruirlo.
El versículo 1 dice:
"En Jehová he confiado; ¿Cómo decís a mi alma, que escape al monte cual ave?"
Parece que alguien le aconsejaba huir: David, escóndete; David, sálvate mientras puedas; huye a los montes.
Humanamente hablando, ese consejo parecía lógico, porque ellos veían que ya no había solución y que lo único que quedaba era escapar.
Pero David entendía algo que muchos olvidan en medio de la crisis.
Los versículos 2 y 3 dicen:
"Porque he aquí, los malos tienden el arco… para asaetear en oculto a los rectos de corazón. Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?"
David sabía cuál era la condición: el enemigo siempre busca derribar al justo, al hijo de Dios. Cuando los fundamentos parecen destruirse la justicia, la verdad, la estabilidad el hombre piensa que todo está perdido.
Humanamente, si los fundamentos caen, el justo no puede hacer nada.
Pero David comprendía que el verdadero fundamento no es terrenal, sino Dios mismo.
Por eso responde con firmeza: "En Jehová he confiado…"
Como diciendo: ¿Cómo me dices que huya, si yo sé en quién he creído? Yo sé quién es mi Señor, quién es mi Salvador, quién es mi fortaleza. En Él estoy más seguro que en cualquier cueva o escondite.
David rechaza todo consejo que lo alejara de su confianza en Dios. Y así también hoy recibimos consejos que pueden parecer prudentes, pero que nos llevan lejos de depender del Señor o nos hacen tropezar espiritualmente.
David tenía su mirada puesta en el trono de Dios, no en el peligro que lo rodeaba.
El Salmos 11:4-5 dice: "Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono… Jehová prueba al justo."
Dios observa todo. Nada escapa de Su mirada. Él prueba al justo, pero también juzgará al impío y al injusto.
Entonces, hermano, ¿qué debemos hacer cuando todo se torna difícil? No huir a lugares lejos de Dios, sino correr hacia Él, porque Él es nuestro refugio seguro.
Como también dice la Escritura:
Salmos 46: 1 "Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Cuando los fundamentos del mundo tiemblan, el trono de Dios permanece firme.
Nuestro refugio no es escapar, sino confiar.