22/05/2026
Muchos cristianos conocen la fiesta de “Pentecostés” por lo que ocurrió en Hechos 2, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos. Pero algo que a veces no se explica es que Pentecostés no era una fiesta nueva creada en el Nuevo Testamento. En realidad, era la misma fiesta bíblica de Shavuot que ya había sido establecida por Dios en la Torah en Levítico 23.
En hebreo, la fiesta se llama Shavuot, que significa “Semanas”, porque se celebra después de contar siete semanas completas.
En griego, esa misma fiesta fue llamada Pentecostés, palabra que significa “cincuenta”, porque ocurre al día 50 del conteo.
Dios ordenó que este conteo comenzara después del reposo (Shabat) que sigue a Pesaj. Desde ese día se cuentan siete semanas completas, es decir, 49 días, y al día siguiente se celebra Shavuot.
Por eso la Escritura dice:
“Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo… siete semanas cumplidas serán.”
— Levítico 23:15
En otras palabras:
* Shavuot = nombre hebreo.
* Pentecostés = nombre griego.
* Ambas son la misma celebración.
Siglos después, en Hechos 2, los discípulos estaban reunidos obedeciendo esta fiesta bíblica cuando ocurrió el derramamiento del Espíritu Santo.
La tradición judía relaciona Shavuot con la entrega de la Torah en el monte Sinaí. Es decir, el momento cuando Dios entregó Su ley a Israel. Y esto conecta profundamente con lo ocurrido en Hechos 2.
La diferencia es hermosa:
* En Sinaí, Dios escribió Su ley en tablas de piedra.
* En Hechos 2, Dios escribió Su ley en los corazones por medio del Espíritu Santo.
Por eso muchos entienden que el derramamiento del Espíritu en Pentecostés no reemplazó la Torah, sino que capacitó al pueblo para vivirla desde adentro.
El profeta Jeremías ya lo había anunciado:
“Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón.”
— Jeremías 31:33
Así que Hechos 2 no fue la invención de una nueva fiesta cristiana, sino el cumplimiento espiritual y profético de Shavuot: la misma fecha en que Dios entregó Su instrucción en Sinaí, ahora acompañada por el derramamiento del Espíritu Santo sobre los creyentes en Yeshua.
Referencias.
“Contarán siete semanas completas desde la mañana siguiente al sábado, desde el día en que presentaron el manojo de espigas de la ofrenda mecida. Contarán cincuenta días (Pentecostés) hasta la mañana siguiente al séptimo sábado. Entonces presentarán una ofrenda vegetal nueva al SEÑOR.”
Levítico 23:15-16 RVA2015
“Al llegar el día de Pentecostés estaban todos reunidos en un mismo lugar.”
Hechos 2:1 RVA2015