26/05/2026
Muchas veces dejamos de disfrutar lo que Dios está haciendo en nuestra vida por estar mirando la vida de otros.
La comparación roba paz, identidad y gozo.
Nos hace sentir atrasados, frustrados y hasta inconformes con nuestro propio proceso.
Aprendimos que Dios trabaja de manera diferente con cada persona y que no todos florecen en la misma temporada. 🌱
No compares tu proceso con el de otros.
Dios también está obrando en ti, aun cuando todavía no puedas verlo. 🙏