18/05/2026
Ayer no fue un domingo más… fue un encuentro con Dios.
Su presencia llenó cada corazón, cada adoración y cada palabra nos recordó que cuando Dios habla, algo dentro de nosotros cambia.
Salimos diferentes, más fortalecidos, más llenos de fe y con la certeza de que Dios sigue obrando en medio de nosotros
“Me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.”
Salmos 122:1