27/07/2025
A PROPOSITO DEL EVANGELIO DE HOY, ALGUNAS COSAS SOBRE EL PADRENUESTRO, QUE TAL VEZ NO CONOCÍAS.
Entre el año 50 y el 100, se data la redacción de la Didajé y, allí se lee que los cristianos recitaban 3 veces al día la oración del Padrenuestro.
¿Por qué 3 veces?.
Porque los judios rezaban 3 veces al día la llamada Shemoneh Esréh, o el rezo de las 18 bendiciones, una vez en la mañana (a la hora del sacrificio matutino en el Templo), luego en la tarde (a la hora del sacrificio vespertino) y, por último en la noche. A esta oración, los judíos también la llamaban y aun la llaman "La Amidá", que significa: "De Pie", porque se reza estando de pie, con el corazón orientado hacía Jerusalén, para significar su conexión con la ciudad santa y con el lugar de los sacrificios ofrecidos a Dios.
Así pues, los cristianos rapidamente dieron un lugar central a la Oración enseñada por el Señor y, entendieron que el padrenuestro, sustituía la Amidá, de ahí la práctica que vemos en la Didajé de orar 3 veces al día con la Oración del Señor.
Solo los bautizados, al recibir el Espiritu de filiación llamarían plenamente Padre a Dios, por lo que, la comunidad cristiana entregaba a los catecumenos, es decir, a los que se preparaban para recibir el bautismo, la oración del padrenuestro, para que la aprendiera y, al hacerse miembro de la Iglesia, viviesen la pŕactica que se relata en la Didajé con la Oración del Señor.
El Ritual de Iniciación Cristiana para Adultos, prevé este momento de entrega del Padrenuestro al bautizado que ha de confirmarse en ese mismo acto, así:
"Hoy la Iglesia, con amor, les hace “entrega” de uno de los documentos básicos de la fe: la Oración dominical, la oración del Padrenuestro, la oración que Jesús nos enseñó. Así, la Santa Madre Iglesia, los ilumina y les ayuda a descubrir más profundamente el espíritu de hijos que recibieron en el Bautismo, por el que llamamos Padre a Dios en nuestra oración personal y en nuestra oración comunitaria con los hermanos, sobretodo en la celebración eucarística. Así pues, acérquense los que van a recibir la Oración del Padrenuestro."
Y al entregarselas, se les dice:
"Desde aquel día [el del bautismo] podéis llamar “Padre” a Dios. En vuestro camino catequético hacia la Confirmación, la Iglesia os quiere recordar, entregándoos la Oración dominical, que ha de estar presente diariamenteen vuestra vida cristiana, pues os caracteriza y os significa como cristianos, hijos de Dios. Recibidla con alegría y agradecimiento. Que seáis iluminados interiormente por la gracia salvadora de esta oración."
"Recibela. Rezala y vivela."
La importancia de la oración del Señor es tal, que, en la liturgia, al concluir la plegaría eucaristica con la doxología, abrimos paso al rito de comunión, estando de pie, con el padrenuestro, y, así mismo en la liturgia de las horas, oramos con la Oración del Señor en laudes y en visperas.
Que el padrenuestro no sea el mero recitar de unas palabras, sino la oración por excelencia que nuestro Señor nos ha enseñado, para reconocer, exaltar y santificar el nombre de nuestro Padre común, para pedir que establezca en nosotros su Reino de justicia, de paz y de gozo, para renunciar cada dia a nuestros caprichos y deseos, viviendo en humildad, buscando y amando su voluntad y no la nuestra, pidiendo y agradeciendo por el pan de cada dia, pidiendole que nos perdone, pero conscientes que hemos de perdonar primero nostros a los que nos ofenden, pidiendo fuerzas y gracia para no ceder ante la tentación y, suplicando su protección frente al maligno y frente a todo mal y peligro, porque Suyo es el Reino, el Poder y la Gloria, por siempre.