18/08/2026
Ser creación del Padre es también permitirnos sentir: miedo, dolor, frustración y cansancio. Pero aun en nuestra fragilidad, Cristo sigue siendo nuestro sostén.
No lo adoramos porque todo esté bien, ni porque tengamos respuestas. Lo adoramos porque Él es Dios.
Y cuando nuestras fuerzas terminan, nuestra adoración puede comenzar.