EL NÚCLEO DE LA SOCIEDAD ES LA FAMILIA
La familia es el núcleo de toda sociedad. Una familia que crece inmersa en el Evangelio, proyecta una sociedad evangelizada y próspera. El padre tiene una misión en el hogar, el cual lo ha construido con base en el amor que siente por su mujer; una madre es el centro de la familia, alrededor de ella gira la alegría y la felicidad de toda la familia; los hijos
deben aprender a valorar y respetar a sus padres por su esfuerzo y trabajo; pero todos ellos, deben construirse como semillas del amor de Dios que deben fructificar en una obra de amor para la sociedad. Sólo así se podrá construir un mundo mejor. Familia que reza unida permanece unida.... No es frase de cajón, es verdad absoluta...... La familia es reflejo de la Trinidad, es inspiración del Espíritu Santo, es depositaria del Amor del Padre y es reflejo del Amor del Hijo... La familia está bendecida por Dios en plenitud, para que la sociedad, el mundo, conozcan a través de ella que Dios está siempre presente en medio de la Humanidad.... Si la familia no refleja el amor de Dios, está enferma, y no necesita ser juzgada... Lo que necesita es ser curada, sanada, para ser salvada.... Oremos por la unión de la familia, y que ante las adversidades del destino, sepan afrontar los problemas creyendo en Dios, pero sobre todo: creyéndole a Dios, ahí está el principal detalle... Así lo hizo una humilde familia que hace más de 2000 años, nos dio ejemplo en un pequeño rincón de Nazareth. ORACIÓN A SAN JOSÉ POR LAS FAMILIAS
"San José, modelo de padre, esposo y trabajador: Te encomendamos las familias que están destruidas por el desamor, la incomprensión, la falta de tolerancia, la ausencia del respeto entre sus miembros, quizás porque no han querido escuchar la voz de Dios que les habla y les dice que lo sigan a Él y que crean en Él. Enséñales a guardar el silencio, la escucha y la prudencia que te caracterizaron, para ser el modelo de padre que eres en la Iglesia. San José, modelo de padres, esposos y trabajadores, ruega por nosotros".
¿CUÁL ES EL LUGAR REAL DE LA FAMILIA? El corazón de Dios. El hogar es donde físicamente la familia se reúne a compartir, a cenar, a conversar, a planear, a edificar, a construir sus proyectos, a acompañarse mutuamente, a valorarse y a corregirse... pero solo en el corazón de Dios, su oración es efectiva y genera como efecto el positivismo de vivir en el hogar los valores antes mencionados. Una familia que se deja guardar en el amor de Dios, es una familia sólida que no desperdicia su vida en discusiones inútiles, sino que se edifica en el privilegio de amar como Dios ama.