22/02/2022
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cree en la santidad de la vida humana. Por lo tanto, la Iglesia se opone al ab**to electivo por motivos de conveniencia personal o social, y aconseja a sus miembros que no se sometan a un ab**to, ni que lo lleven a cabo, ni que paguen ni hagan arreglos para que se realicen tales ab**tos.
La Iglesia concede posibles excepciones a sus miembros cuando:
El embarazo es resultado de una violación o un incesto o
Un médico competente determina que la vida o la salud de la madre está en serio peligro o
Un médico competente determina que el feto tiene defectos graves que no permitirán al bebé sobrevivir después del nacimiento.
La Iglesia enseña a sus miembros que incluso estas raras excepciones no justifican el ab**to en forma automática. El ab**to es un asunto sumamente serio y debe considerarse solamente después de que las personas afectadas hayan consultado con sus líderes eclesiásticos locales y sientan mediante la oración personal que su decisión es correcta.
La Iglesia no se ha mostrado a favor ni en contra de las propuestas legislativas ni de las manifestaciones públicas en cuanto al ab**to.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cree en la santidad de la vida humana.