30/11/2019
Y la culpa no era mía, ni donde estaba ni como vestía.
Que gran sentido son estas frases que esta semana se nos ha hecho tan común, y es cierto no es nuestra culpa, podemos andar vestidas como quedáramos, el problema es del otro.
Leyendo el Instagram de mi amiga pauli (.parra ) ella contaba su historia, y me animé a contar la mía.
Tengo 26 años y toda mi vida me he acomplejado por mis senos grandes, y he andado encorvada con ropa ancha y casi tapada hasta el cuello, me acostumbré a eso a tener que taparme para no sentir las miradas tanto de hombres y mujeres, tener que con un brazo disimuladamente taparme cuando voy en un auto, ya que nose si la persona que va a mi lado me mira o no, a escuchar las burlas cuando era pequeña, los sobrenombres que como "niños" me ponían... es algo que marca para siempre.
Escuchar a personas que me conocen decir "porque no te regalas un poquito" si esas mujeres supieran lo que es vivir con dolor de espalda, con el miedo a que te den un agarrón, a escuchar las estupideces que los hombres dicen en las calles, créanme que nunca desearían tener más. Siempre que un viejo asqueroso decía algo, callaba, hasta que me aburrí y comencé a contestar alomejor con argumentos erróneos pero que para mi eran válidos... "que hablas si ni se te para viejo cochino" " no te da vergüenza podría ser tu hija" o el típico "cállate viejo de mi**da", y nunca mas me callare, caminare con la frente en alto, total el problema es tuyo no mío.
Ahora con este himno de las secas me doy cuenta que no soy la única, pero espero de todo corazón que las generaciones venideras no tengan que pasar por esto, que nunca más una mujer en chile deba esconder algo por miedo a que alguien les diga o las mire de una manera inapropiada.