20/05/2026
Un 20 de mayo de 1521, San Ignacio de Loyola fue herido por una bala de cañón en la batalla de Pamplona. Aquel acontecimiento marcaría el inicio de un profundo camino de conversión que transformó su vida y daría origen, años más tarde, a la Compañía de Jesús.
Hoy recordamos ese momento como una invitación a reconocer cómo Dios también actúa en medio de nuestras heridas y fragilidades.
Te invitamos a leer el artículo del P. Jaime Castellón SJ sobre este hecho y su significado para la espiritualidad ignaciana en jesuitas.cl