22/08/2026
Hay personas de las que conocemos grandes discursos, viajes, milagros o años enteros de historia.
De María de Betania, en cambio, Jesús quiso que recordáramos un acto de entrega. 🤍
Mientras algunos miraron aquel perfume derramado y pensaron: “¡Qué desperdicio!”, Jesús vio algo completamente diferente:
“Buena obra me ha hecho.”
📖 Marcos 14:6
Y después pronunció unas palabras extraordinarias:
“Dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.”
📖 Marcos 14:9
Y aquí estamos.
Dos mil años después, hablando de ella.
María probablemente nunca imaginó hasta dónde llegaría el recuerdo de aquel día. Ella simplemente tuvo una oportunidad para honrar a Jesús… y la aprovechó.
Quizá ahí está una de las partes más hermosas de su historia: no siempre sabemos qué hará Dios con nuestros pequeños —o grandes— actos de obediencia.
Lo que otros pueden llamar exageración, pérdida o desperdicio, delante de Jesús puede convertirse en una hermosa obra.
🌿 Que nunca dejemos de entregar algo a Dios solamente porque otros no entienden su valor.
¿Qué te enseña a ti la historia de María de Betania? Te leo en los comentarios. 🤍