30/12/2025
Buen día amada Ina, como ayer menciono el pastor, esta semana analizaremos algunos aspectos de las parábolas en nuestros devocionales , recordando que la palabra se abre a quienes se abren y se cierra, a quienes se cierran , pues el autor de toda la biblia, tiene una intención clara con nuestros corazones, y esto es, responder de modo practico a la enseñanza , al secreto que se abre como una luz en nuestras vidas…
Seguiremos viendo otro aspecto de la palabra del Sembrador, una de las mas relevantes de las parábolas.
( Marcos cap.4) .
El Señor quiere recordarnos la gran responsabilidad que tenemos por escuchar la palabra de Dios.
En cualquier etapa de nuestra vida, la palabra de Dios sigue buscando su lugar en nuestro corazón, y la intensión es que de fruto, la misma palabra que con su sola autoridad pudo darle orden a la creación , sujetarse , ser transformada, y crecer, para embellecer, para ser parte de un diseño divino y lleno de propósitos, la palabra puede dar ese efecto, porque sale de la boca de Dios..
Las tierras en el texto señalado no fueron desechadas, no se dijo que eran malas, solo señala su condición, y la dificultad para que pudiera dar fruto y su final si no era atendida.
A mi en lo personal, me da mucha esperanza, y desafío claro , pues si el sembrador solo hubiera querido sembrar donde solo iba a dar fruto , no hubiera puesto esta valiosa semilla en estas tierras. Y es porque siempre, podemos tomar la decisión de echar a andar su palabra en nuestras vidas, abrazarla, atesorarla y caminar por ella, consideramos que hay áreas de nuestras vidas, que pasamos por alto, que son ignoradas y no crecen y a veces están como muertas y la palabra no logra sanarnos, no logra redimirnos, no logra liberarnos, pero nuestro misericordioso Señor sabe que si permanecemos y nos esforzamos por inclinar nuestro oído hacia su consejo y dirección , esa semilla, por fin dará fruto y será un milagro, como tantos que hemos contado en INA, un milagro real, profundo y que permanecerá en la memoria presente de nuestros corazones.