09/26/2025
¿Dónde tenemos puesto el corazón?
Corazón cristiano vs. Corazón mundano
Nuestro corazón puede estar puesto en el mundo, lleno de ruidos, malas noticias, sin paz interior, vacío, ansioso, deprimido, angustiado, preocupado, iracundo, inseguro, pegado como chicle a las personas, a los chismes, al dinero, a la ciencia, a la tecnología, a la moda, a los bienes materiales, a los logros académicos/profesionales/sociales, a la salud, al exceso de comida, etc.
O tenemos el corazón lleno de Dios, nuestro Principio y Fin, lleno de sus Mandamientos/Sacramentos/Obras de Misericordia, de nuestra Madre María, de sus ángeles y santos, de la Palabra del Señor, de su Santa Voluntad, un corazón verdaderamente libre y desapegado de lo mundano.
Lo temporal es finito, lo eterno es infinito. La vida es un combate para todos.
Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro (Mt 6,24).
Si ponemos a Dios en primer lugar, todo lo demás vendrá por añadidura (Mt 6,31-33).